Generan dudas los estudios acelerados
Por Keila López Alicea
En medio de una nueva controversia sobre la proliferación de centros de educación acelerada, los que prometen que los estudiantes completarán un grado en un mes, inicia hoy el nuevo año escolar para los 437,700 estudiantes del sistema público de enseñanza.
Estas instituciones han logrado llamar la atención de miles de jóvenes que, atraídos por la promesa de completar sus estudios en un abrir y cerrar de ojos, pagan por obtener un diploma que expertos en educación consideran que no tiene valor.
El fundador y director ejecutivo del Programa Educativo Alcance, Fernando Sánchez, conoce de primera mano las historias de estudiantes desilusionados con estos centros.
Por los pasillos de Alcance caminan estudiantes que ya “completaron” la escuela superior pero se vieron obligados a regresar a un salón de clases, como un adolescente que recibió su diploma de escuela superior a los 13 años, pero luego no pudo entrar a ninguna institución de estudios universitarios. Otro joven ingresó a un programa universitario de estudios técnicos y a los dos meses se dio de baja por no poder cumplir con los requisitos académicos.
“Esto pasa mucho, los estudiantes vienen aquí porque intentaron adelantar clases en instituciones de un mes y luego no pudieron hacer nada, no les aceptaron el certificado”, expresó Sánchez.
Alcance es una institución de educación alternativa que ofrece la posibilidad de completar grados de escuela superior en menos tiempo que la escuela tradicional. Para eso adoptaron el modelo de quinmestres que se usó en el Departamento de Educación bajo la incumbencia de Celeste Benítez.
“Nuestros estudiantes tienen que venir a un salón con un maestro, están de lunes a jueves de 8:00 a.m. a 3:00 p.m. y cogen sus seis clases todos los días. Terminan un grado en cinco meses, pero eso solo será para los grados de noveno al doce. Los estudiantes de 13, 14 años que vienen para séptimo u octavo grado tienen que coger sus clases a un año natural, no acelerado”, explicó Sánchez.
El educador se unió así a las críticas expresadas el lunes por el secretario de Educación, Edward Moreno, en contra de las instituciones que prometen otorgar diplomas de cuarto año con solo un mes de estudios. El titular de Educación sentenció que estas instituciones no preparan a los jóvenes con los conocimientos necesarios para continuar estudios superiores o en el mercado laboral.
“Están otorgando títulos de cuarto año a jóvenes que no están preparados para enfrentar el mundo del trabajo hoy (...) La educación acelerada puede ser beneficiosa para jóvenes con condiciones médicas, por una licencia deportiva o alguna situación familiar, para que puedan retomar el curso que perdieron durante el año y continuar sus estudios en la escuela. Pero no lo veo como un servicio de que ‘tomo cierta cantidad de créditos para graduarme de cuarto año’ ”, dijo ayer el secretario.
El funcionario señaló que sobre 17,500 estudiantes se han graduado de centros de educación acelerada desde 2005.
No fue posible obtener ayer una reacción de los centros que ofrecen completar el duodécimo grado en un mes. Varios de los números telefónicos que aparecen en llamativos anuncios para estas instituciones no estaban en funcionamiento, mientras que en dos instituciones prometieron devolver la llamada, pero no lo hicieron.
Buscan mayor fiscalización
La directora ejecutiva del Consejo de Educación, Carmen Berríos, indicó que para este semestre se redujo la cantidad de instituciones que ofrecen educación acelerada de 118 el semestre pasado a 98. Bajo la definición del Consejo de Educación, las instituciones de educación acelerada son todas las que ofrecen cursos y grados por periodos más cortos que la escuela tradicional, por lo que incluye tanto los centros que atienden a desertores escolares con un currículo similar al del Departamento de Educación como los institutos que dan grados en un mes.
Berríos reconoció que el Consejo de Educación ha otorgado licencias a los centros que están en el mercado, pero aseguró que el problema radica en que el reglamento y las leyes existentes solo requieren que estas instituciones cumplan con requisitos mínimos para establecerse, como poseer una estructura física y tener maestros.
“En el nuevo reglamento se está trabajando con un artículo relacionado específicamente con las exigencias que el Consejo va a tener con las instituciones que quieran ofrecer el programa acelerado”, dijo la directora ejecutiva, quien también se expresó en contra de lo que llamó las “fábricas de diplomas”.
No obstante, el director ejecutivo de Atlantic Educational Institute, un centro de educación acelerada para adultos, Juan F. Martínez, señaló que es poca la fiscalización que se hace de estas instituciones pues algunas violan claramente los reglamentos, por ejemplo al graduar menores de 16 años.
“El propósito de las escuelas aceleradas es promover que los desertores escolares retomen el camino que en algún momento dejaron y no fomentar precisamente la deserción escolar al sacarlos de las escuelas en las que cursan sus estudios”, destacó Martínez
Para la exdecana de Educación del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, Ángeles Molina, estos centros no fomentan un proceso adecuado de aprendizaje.
“Tengo mis serias dudas de que un estudiante que no tiene interés escolar pueda en un mes aprender contenidos y competencias que son inherentes a grados de escuela superior”, dijo Molina.
La reportera Yaritza Santiago colaboró con esta nota.