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Estilos de vida

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29 de enero de 2013
Mi bienestar
 

Preguntas imprudentes

APRENDE A LIDIAR CON LOS COMENTARIOS FUERA DE LUGAR Y EVITA QUE AFECTEN TU ESTADO DE ÁNIMO Y AUTOESTIMA

 

Por Ileana Delgado Castro / ileana.delgado@gfrmedia.com

Tienes unas libras de más ¿verdad? ¿Todavía no tienes novio? Apúrate que se te va el tren... ¿Cuándo vas a encargar los hijos? ¿Qué esperas para realizarte? Ten cuidado, te puedes quedar jamona...

Son algunos de los comentarios o preguntas impropias con las que, posiblemente, alguna vez has tenido que lidiar.

Sobre todo, durante reuniones familiares o fiestas con amistades en las que algunos, por la razón que sea, se sienten con la confianza necesaria para formular preguntas que rayan en la impertinencia.

Pero vivimos en una sociedad en que este tipo de situación es tan común que nadie debería tomárselo muy personal, opina la coach de vida certificada Gio Blanco.

“Son el pan nuestro de cada día y hay que tomar las cosas dependiendo de quien vengan. El problema surge cuando permites que esas preguntas o comentarios hagan mella en tu ánimo o afecten tu autoestima”, advierte Blanco, tras recomendar a la persona que lo recibe ser lo más cortés y respetuosa posible, respirar hondo y pensar en lo que va a contestar.

También se debe tener en cuenta, añade, que quizás es la forma de ser de la otra persona o la única forma que se le ocurre para entablar una conversación.

“Me he dado cuenta de que la persona que hace ese tipo de comentario generalmente no se da cuenta de la incomodidad que causa. A veces lo hacen por curiosidad o porque quieren vivir a través de la vida del otro; o entienden que tienen el derecho a hacerlo. Pasa mucho con las personas mayores de la familia, a la que no se le puede decir que te deje tranquila porque se le debe un respeto”, afirma Blanco, quien cree que si no se tiene control en lo que se contesta, se crea un escenario propicio para mayores complicaciones.

Por eso insiste en que una opción al encontrarte en estas situaciones es responder de forma concisa, disculparse o ignorar lo que se dijo y seguir caminando.

“Por ejemplo, si te dicen que te vas a quedar jamona y que no vas a poder tener hijos, puedes decirle a la persona, muy respetuosamente, que es una decisión muy personal y que no se preocupe que cuando lo decidas, se lo dejarás saber. Lo importante es que cuando vayas a contestar, también seas firme en lo que estás diciendo”, recomienda Blanco.

Pero destaca que como es una situación que se da tan a menudo, es recomendable que la persona se prepare de antemano sobre lo que va a contestar si sabe que se topará con ese tipo de persona.

“Lo más importante es que no se tome como algo personal, que no se le dé peso a lo que los demás digan sobre algo que solo te atañe a ti”, aconseja.

TUS ESTRATEGIAS

Precisamente, para la psicóloga y con consejera Naychaly Rivera, es importante identificar a las personas que tienen esa tendencia a hacer comentarios fuera de lugar.

“Se debe tener una noción bastante clara de quienes son, si tienen buenas o malas intenciones y si se hace con él propósito de crear un estado de ánimo negativo. Así te puedes preparar para saber qué y cómo contestar en cada caso”, sostiene la psicóloga, del centro PIENSA Psicología Innovadora.

Por ejemplo, expone Rivera, si ya sabes que un familiar tiene historial de hacer comentarios de corte pesado relacionado con el peso, puedes optar por darle un toque simpático a la situación.

“En vez de molestarte, le dices que te has estado dando la gran vida y aunque has aumentado de peso, te sientes excelentemente bien. Aprovechas y le dices: ‘Gracias por la observación’. Así puedes cortar y redirigir el comentario hacia la buena vida que llevas”, propone la psicóloga.

Si se trata de un comentario sobre por qué no tienes relación de pareja, Rivera también aconseja contestar de forma corta y precisa. “Le puedes decir 'me estoy enfocando en mis metas y en lo que me hace sentir bien' o redirigir la conversación hacia la vida de quien está preguntando”, agrega.

De hecho, la consejera dice que en esos momentos es muy útil utilizar lo que ella llama la “técnica del qué”. Significa que puedes contestar con preguntas como, “Y a ti ¿qué tal te va?”, “¿Qué estás haciendo?”... O puedes ser más directo y preguntar “¿Qué te hace preguntar eso?”.

“Si tienes a una abuelita o una tití, que sus ideales son muy tradicionales, que sabes que sus comentarios no son mal intencionados, debes cogerlo con ligereza y decirle en tono cálido que estás muy bien y que ya llegará la persona que te conviene”, recomienda Rivera.

El punto es, agrega la experta, en que siempre estés preparado para contestar. Y si no tienes ganas de hablar, cambiar el tono y pasar a otro tema o, simplemente, ignorar el comentario o la pregunta.

Precisamente, también se debe entender, señala la psicóloga clínica Thalia Cuadrado, que la situación puede ser generacional. De ahí la importancia de siempre mirar de quién viene la pregunta.

“Las viejitas de la familia casi siempre tienden a hacer preguntas de este tipo. Tal vez porque desde su generación y punto de vista, esas eran las que se hacían antes. Si son personas más jóvenes, hay que evaluar cómo y dónde hacen las preguntas o comentarios y el cual es el propósito”, sostiene Cuadrado.

Pescar información

En ese sentido, Cuadrado coincide en que hay personas que lo pueden hacer para crear un conflicto o simplemente para tratar de “pescar información para ver que cae”.

“Son personas chismosas que buscan información para luego difundirla”, afirma Cuadrado. También indica que otras lo hacen porque quieren saber lo que está pasando, no porque sean chismosas, sino porque creen que tienen que saber todo lo que pasa a su alrededor para después jactarse de eso.

Por eso aconseja ser selectivo para que, dependiendo de quién venga el comentario y cómo venga, contestar o simplemente ignorarlo.

“Muchas veces estas personas no hacen pregunta ingenuas, son preguntas cargadas. Por ejemplo: 'hace tiempo que no te veo con tu marido ¿qué pasa?'. O te dicen, 'ya llevas diez años de casada y todavía no tienes nenes ¿quién de los dos tiene problemas?'”, dice Cuadrado.

Pero el problema es que, resalta la psicóloga, ese tipo de comentario va a impactar si la persona realmente lleva diez años tratando de tener un hijo y no ha podido. “Cuando hacen ese tipo de pregunta es como meter el dedo en la llaga. Es un asunto muy privado que puede causar dolor”, advierte.

Lo mismo pasa cuando la persona hace dieta para tratar de rebajar y no lo logra. Y cuando le hacen un comentario de su gordura, también puede lacerar la autoestima, sostiene Cuadrado.

Precisamente, Rivera cree cuando se afecta la autoestima o la autovalía debido a ese tipo de situaciones, también es momento de trabajar con la situación para repensar esas áreas de la vida. “Utilizar lo que te dijeron para mejorar”, agrega la consejera, quien cree que siempre van a haber personas de este tipo que quieren saber o tener acceso a información de la vida íntima de otras personas.

“Pero tu puedes determinar con quién quieres abordar esos temas y la forma en cómo hacerlo”, propone la psicóloga, mientras insiste en que siempre hay formas simpáticas de abordar estas situaciones y, a la misma vez, educar a las personas.

De hecho, Cuadrado también opina que en Puerto Rico este tipo de situación es muy común por la excesiva familiaridad con que nos comportamos.

“Es hermoso tener la familiaridad con que nos tratamos. Pero si te hacen una pregunta que te hace sentir herida, angustiada o incómoda, tienes el derecho de no contestar, es tu vida privada y así se lo puedes dejar saber a la persona”, recomienda la psicóloga, quien dice que ha vivido en otras partes del mundo donde las preguntas o comentarios impropios que se hacen en Puerto Rico, serían producto de una discusión seria.

Pero también aconseja que, si sabes que la pregunta o comentario no tiene una intención ulterior, puedes tratar de armonizar y entender que todo eso forma parte de lo que somos como sociedad.

Comunicación asertiva

Para poder lidiar adecuadamente con situaciones en las que sientes que te hacen comentarios o preguntas pesadas, es preciso ser asertivos, recomienda la coach certificada Agnes Torres.

Más que nada porque, según dice, cuando nos comunicamos asertivamente, expresamos lo que creemos de forma clara y directa.

Según explica la experta, de eso es que trata la comunicación asertiva, de transmitir de forma concisa, rápida y con contundencia, lo que queremos.

“A veces cuando nos hacen cierto tipo de preguntas o comentarios y no nos gusta 'disparamos de la baqueta'. Pero podemos responder de forma asertiva, redirigir la pregunta o aclarar inmediatamente, de forma respetuosa, que no se está haciendo la pregunta correcta”, indica Torres, quien cree que una de las dificultades es que a veces fallamos en comunicarnos efectivamente porque no nos preparamos y nos predisponemos contra la persona que hace los comentarios.

“Pero cuando sabes que puede pasar, te preparas para que la comunicación sea asertiva. Si no lo haces, vas a responder de forma insegura o agresiva”, explica Torres, mientras resalta la importancia de “tener los pensamientos alineados y la autoestima fortalecida”, para contestar asertivamente.

Pero más importante, subraya la coach, es tener la seguridad de lo que uno es y proyectarlo, no tener miedo ni ansiedades.

“Cuando suceden estas situaciones hay muchas variables. Por ejemplo, el ambiente en que se está compartiendo y al frente de quién se hace el comentario o la pregunta. Pero si tengo autocontrol y me disciplino, puedes redirigir la conversación y salir airoso”, asegura Torres.

La técnica del qué

Responde a la interrogante o comentario con preguntas como: “Y a ti ¿qué tal te va?”, “¿Qué estás haciendo?”, “¿Qué te hace preguntar eso?”

Fuente: Naychaly Rivera, psicóloga

Algunas recomendaciones

• No lo tomes personal. Evalúa quién hace el comentario o la pregunta incómoda y decide si vale la pena contestar o ignorarla.

• No permitas que afecten tu buen ánimo o tu autoestima.

• Si sabes por experiencia que vas a estar en un ambiente donde probablemente alguien te va a hacer un comentario que no te va a gustar, prepárate de antemano para que puedas contestar asertivamente.

• Si los comentarios afectan tu autoestima, es momento de buscar ayuda para repensar esas áreas de la vida y trabajarlas para mejorar.

Fuente: Recopilado por El Nuevo Día

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