Le imputan matar gerente mientras estaba prófugo
Escondido dentro de una madriguera que había preparado en el interior de la base de una cama en la casa de su abuela se arrestó ayer al peligroso asesino Juan Enrique Seary Colón, alias Ricky el Diablo, sospechoso de la muerte del gerente de un negocio en Carolina el martes pasado.
Seary Colón, de 27 años, era buscado por las autoridades desde que el 17 de noviembre del año pasado cuando se cortó el grillete electrónico mientras esperaba juicio por el asesinato de un contratista durante un robo domiciliario en la urbanización Villas de Loíza en Canóvanas en 2009.
Ricky el Diablo fue enjuiciado en ausencia y condenado en el Tribunal de Carolina a 134 años de cárcel por ese asesinato, por lo cual irá directo a prisión sin posibilidad de fianza, explicó la capitana Diana Crispín, directora del Cuerpo de Investigaciones Criminales de Carolina, quien participó personalmente en el arresto de Seary a cargo de un equipo especial.
Ingresado a la cárcel federal
Seary fue ingresado anoche en la Cárcel Federal de Guaynabo ya que la magistrada federal Camille Vélez autorizó una denuncia en su contra por el robo y asesinato del gerente David Méndez Calderón el martes pasado por cargos de interrumpir el comercio interestatal y uso de arma de fuego en un robo, dijo Lymarie Llovet, portavoz de la Fiscalía federal.
“Habíamos recibido una confidencia de que estaba en la casa de su abuela en la vía 27 de la urbanización Villa Fontana y fuimos ayer (el jueves) pero no se pudo arrestar, los familiares aseguraban que no lo habían visto”, dijo Crispín.
“Luego nos llegó información de que se escondía dentro del “box spring” de la cama, le había removido los resortes y la madera y estaba allí, pegado al piso, entonces no tuvo más remedio y se le arrestó hoy (el viernes) a las 9:30 de la mañana sin que ofreciera resistencia”, agregó la oficial.
Crispín dijo que la madre, la abuela y un tío de Seary Colón fueron detenidos y se les someterían cargos por el delito de obstrucción a la justicia, por entender la Policía que ocultaron al prófugo y le mintieron a las autoridades.
Seary Colón también es sospechoso por el asesinato de Alexis Correa Peña, quien salía de una vista en el Tribunal de Carolina cuando fue atacado desde otro carro el 27 de marzo en la carretera núm. 3.
En su última fechoría, se alega que Ricky el Diablo y otro sujeto entraron en el negocio Piezas Internacionales en la avenida Monserrate de Carolina y mataron al gerente Méndez Calderón de un disparo a la cabeza.
La víctima: hombre de familia
Ayer mientras se procesaba a Seary la familia de Méndez se amparaban en su fe religiosa para enfrentar la pérdida del hombre de 36 años padre de cinco varones de entre siete a 17 años de edad.
“Yo oré porque lo arrestaran antes del domingo de Resurrección y a las dos horas ya se me concedió”, dijo María “Monín” Calderón, madre del gerente asesinado. “Quería que no le hicieran daño para que pueda arrepentirse pero que cumpla por lo que hizo”, dijo doña Monín.
“Este individuo andaba por ahí matando y robando después de que lo habían arrestado por un asesinato, no se puede estar dándole fianza a esa gente”, dijo por su parte Lily Calderón, tía de Méndez.
Calderón, vecino de Río Grande, era un hombre dedicado a su trabajo y en su tiempo libre practicaba el ciclismo y se pasaba acompañando a varios de sus hijos que participan en ligas de béisbol, indicó su madre.
“Con el corazón destrozado pero el Señor nos está dando fortaleza para enfrentar esto”, dijo doña Monín.
“Él también era mecánico y era todo servicio, el día antes le arregló el carro a un señor que había tenido una emergencia sin cobrarle nada”, agregó.