Legislador denuncia que los comercios etiquetan los ingredientes del producto como incienso
Por Yaritza Santiago / ysantiago1@elnuevodia.com
Un proyecto para regular la marihuana sintética en Puerto Rico fue radicado el mes pasado en la Cámara por el representante Angel "Gary" Rodríguez.
La Resolución Conjunta de la Cámara 1384 busca encomendar al secretario del Departamento de Salud realizar estudios, pruebas, y/o laboratorios para determinar los compuestos químicos que posee este producto que se vende hoy día en diversos establecimientos locales, para entonces promulgar legislación y regularlo.
Rodríguez sostuvo en su proyecto que una investigación cameral reveló que en Puerto Rico distintos comercios como "smoke shops" y puestos de gasolina tienen la modalidad de vender la marihuana sintética bajo los nombres de "Spice", ''K2", ''Blaze" y "Red X Dawn", y etiquetan los ingredientes del producto como incienso para intentar esconder su verdadero objetivo.
Como este producto no está controlado, según el legislador, se está propagando peligrosamente en Puerto Rico. Según el proyecto, la denominada marihuana sintética tiene hojas de plantas cubiertas con químicos y aparentemente es una droga con efectos psicoactivos similares a la marihuana.
Sostuvo que tiene una intensidad hasta cuatro veces mayor que el cannabis- la planta a partir de la cual se obtiene la marihuana -y su efecto en el tiempo dura más que la marihuana. "Todo apunta a que es difícil su detección en los fluidos corporales para su control de uso y abuso, en situaciones de riesgo o seguridad, como la conducción de vehículos u otros. Presuntamente, no hay estudios sobre los efectos a largo plazo, incluso se teme que contenga sustancias psicoactivas que con el tiempo podrían llevar a la esquizofrenia", dijo el legislador novoprogresista.
La marihuana sintética también está en la mira de algunas agencias en Estados Unidos. Al menos 15 estados, señala Rodríguez, han tomado pasos para regular o prohibir uno o más químicos usados en su producción. Igual lo han hecho algunos países europeos y escandinavos.
“Entendemos razonable que el secretario de Salud lleve a cabo el estudio encomendado, a los fines de utilizar la información que se recopile para promulgar legislación que establezca un marco regulador de dicho producto”, indicó Rodríguez.