Los Indios de Puerto Rico sufrieron un traspié al caer vía blanqueada 2-0 ante los Yaquis de Ciudad Obregón
Por Luis Santiago Arce / Enviado Especial
Santo Domingo – Los Indios de Puerto Rico sufrieron un traspié hoy al caer vía blanqueada 2-0 ante los Yaquis de Ciudad Obregón (México) en el choque de apertura de la segunda fecha de la Serie del Caribe Santo Domingo 2012.
Ambos equipos quedaron con marca de 1-1, y a segunda hora se medirían los Tigres de Aragua (Venezuela) y los anfitriones Leones de Escogido (República Dominicana).
México, que cayó 2-1 ante Dominicana en la primera fecha, aprovechó al máximo la pobre ejecución boricua en la parte baja de la cuarta entrada frente al abridor y eventual perdedor por Puerto Rico, Matt De Salvo ante una modesta, pero bulliciosa concurrencia en el Estadio Quisqueya.
Tras uno retirado, Bárbaro Cañizares recibió pasaporte y avanzó a la antesala por tiro errático del receptor boricua, Johnny Monell, en un intento por sorprenderlo en primera base.
De Salvo siguió divorciado de la zona al otorgarle boleto gratis a Douglas Clark, seguido por corto elevado de sacrificio de José Rodríguez a las manos de Jesús 'Motorita' Feliciano en el bosque central, anotando Cañizares en un arriesgado corrido de bases.
Clark, acto seguido, se robó la intermedia y anotó por sencillo remolcador de Iker Franco que aumentó el margen a 2-0.
De Salvo siguió con transferencia a Sergio Contreras que provocó su salida del montículo, dando paso a Juan Padilla quien cerró la amenaza con ponche a Jesús López, pero el daño ya estaba hecho.
Keisler, por su parte, silenció por completo a la artillería boricua tras un tambaleante inicio. Irving Falú abrió el juego con doble al primer envío tras una demora de 38 minutos por lluvia.
Toque de sacrificio de Luis 'Wicho' Figueroa adelantó a Falú a tercera base y Jorge Padilla recibió base por bolas, pero el limpiabases Randy Ruiz cerró la amenaza con batazo de doble jugada.
Los Indios pegaron dos incogibles más en el segundo capítulo, pero otra doble matanza les cortó la respiración. Del resto se encargó el zurdo iniciador de los Yaquis para deleite del puñado de ruidosos y pintorescos fanáticos mexicanos en el ala derecha del Quisqueya.
Keisler, en siete entradas lanzadas, apenas permitió cuatro imparables, dio una base y ponchó a cinco, retirando a los últimos 13 bateadores que enfrentó.
Los relevistas Dan Serafini y Luis Ayala completaron el trabajo. Hasta ese momento se habían anotado nueve carreras combinadas en los primeros tres partidos del certamen caribeño.