Protesta obrera domina ambiente en cumbre de la UE
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BRUSELAS - La canciller alemana Angela Merkel y otros líderes europeos que asistirán hoy a una reunión cimera serán recibidos por una huelga de funcionarios belgas en protesta contra su política de austeridad y reducción del gasto público.
Ello, en el caso de los líderes de las 27 naciones de la Unión Europea puedan llegar temprano a la capital belga para el comienzo de la conferencia.
Los sindicatos más importantes iniciarían el paro general anoche, en protesta contra las reducciones presupuestarias impuestas a Bélgica por la UE. De no haber alcanzado el país las metas pactadas en la reducción del gasto público, habría sufrido sanciones financieras.
En lugar del prometido estado de bienestar parecido al de los países escandinavos, muchos europeos comienzan a considerar el bloque un callejón sin salida, una organización que oprime su estilo de vida con medidas de austeridad en lugar de las generosas subvenciones que muchos economistas consideran ya insostenibles.
“Nos hacemos cargo por completo del estado de ánimo de todos los europeos, especialmente acá en Bélgica, donde estamos tan cerca y las frustraciones, dudas y temores”, dijo el presidente de la Comisión Europea José Barroso.
Lo difícil es encontrar fondos para fomentar el casi inexistente crecimiento económico del Viejo Continente cuando la enorme deuda soberana encabeza la crisis. Las medidas de austeridad elevaron los impuestos y redujeron los beneficios de miles de trabajadores belgas. La huelga del lunes refleja la situación de muchos otros estados miembros.
En total, 23 millones de personas carecen de empleo en la UE, el 10% de la población activa, aunque algunos países como España tienen un paro de casi uno de cada cuatro trabajadores.
“Europa tiene que ofrecer empleos, protección social y perspectivas para el futuro. De lo contrario, corre el peligro de perder el respaldo de sus ciudadanos”, dice la declaración de huelga.
Ayer, los partidos políticos que sustentan al Gobierno griego dieron apoyo condicionado para que el primer ministro, Lukás Papadimos, siga negociando con la UE y el FMI recortes y reformas a cambio de ayuda financiera.
Mientras, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, presentó ayer un nuevo paquete de reformas económicas para favorecer el empleo y estimular competitividad, a tres meses de los comicios presidenciales.