Top de la pagina

Estilos de vida

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
30 de julio de 2013
Mi bienestar
 

Retos del parto prematuro

nuevos enfoques de tratamiento buscan reducir este riesgo en pacientes embarazadas cuyo perfil las predispone

 

Por Ileana Delgado Castro / ileana.delgado@gfrmedia.com

Casi todos los factores de riesgo sociales que en otros países contribuyen a que un bebé nazca antes del tiempo, en Puerto Rico no tienen el mismo impacto.

Sin embargo, según los datos más recientes, alrededor del 18% de todos los bebés en la Isla nacen prematuramente. Quiere decir que casi uno de cada cinco nace prematuro.

De hecho, hasta hace muy poco, la Isla ostentaba la tasa de nacimientos prematuros más alta en el mundo. Ahora ocupa el segundo puesto, pero a juicio de los entrevistados, sigue siendo alta.

“Puerto Rico sigue teniendo una de las tasas de bebés prematuros más altas en los Estados Unidos y a nivel mundial”, señala el pediatra José F. Cordero, decano de la Escuela de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas y el investigador principal en la Isla del proyecto PROTECT (Puerto Rico Testsite for Evaluating Contamination Threats).

Precisamente, uno de los componentes de la investigación es la predisposición a ciertos químicos, medicamentos y factores ambientales. En ese sentido, Cordero resalta que se trata de un estudio muy detallado en el que, por ejemplo, se hacen preguntas específicas sobre qué comen y beben las mujeres embarazadas y hasta qué productos comerciales usan. Entre ellos, maquillaje, cremas y desodorante.

Sin embargo, el investigador indica que todavía es muy temprano para probar la hipótesis. Se espera que para el 2015 se puedan tener los primeros resultados.

Pero en vez de estudiar un químico como tal, explica Cordero, más bien están mirando categorías de factores ambientales. Entre ellos, los disruptores endocrinos, sustancias químicas capaces de alterar el sistema hormonal.

“Estamos evaluando los ftalatos, sustancias químicas utilizadas en la elaboración de cosméticos y plásticos. Creemos que ese es uno de los factores importantes, aunque todavía no tenemos evidencia a favor o en contra. Pero es una de las preguntas que nos estamos haciendo”, indica Cordero, mientras destaca la contaminación del agua a causa de estas sustancias.

Precisamente, los ftalatos son contaminantes comunes en las aguas de Puerto Rico. Son clasificados como contaminantes emergentes de interés y se asocian con una reducción en la edad gestacional y otros efectos potencialmente relacionados con el parto prematuro. Entre ellos, inflamación, trastornos endocrinos y estrés oxidativo.

“Estamos examinando el agua que se toma en los hogares de estas mujeres, las cremas y maquillaje que usan, el tipo de comida que consumen, si comen frutas frescas, enlatadas o congeladas, entre muchas otras áreas del diario vivir”, expone el investigador, quien dice que el aspecto de la contaminación del aire también es algo que se está considerando pero todavía no es el enfoque principal.

La especialista en medicina materno fetal, Lauren Lynch, también cree que es posible que haya algo en el ambiente que esté poniendo en riesgo a las mujeres embarazadas.

“También se habla de factores genéticos y eso es algo que no se ha estudiado en Puerto Rico y que puede ser un factor importante”, explica la ginecóloga, quien también es genetecista clínica.

Los nacimientos prematuros son los que ocurren antes de completadas las 37 semanas de embarazo. Se trata de un grave problema de salud pública y la causa principal de mortalidad entre los recién nacidos.

A lo que se añade que los que sobreviven suelen enfrentar problemas respiratorios, parálisis cerebral y discapacidades intelectuales, entre otras afecciones serias. Además, los índices de hospitalización y enfermedad son más elevados.

Nuevos enfoques

Uno de los factores de riesgo para que una mujer tenga un parto prematuro es haber tenido uno previamente, dice Lynch.

Precisamente, explica que un enfoque que ha sido muy efectivo, es identificar a las mujeres que han tenido un bebé antes de las 37 semanas. El propósito es administrar una inyección semanal de progesterona (17-hidroxiprogesteron) entre las semanas 16 y 37, lo que disminuye el riesgo de otro parto prematuro en un 50%.

“El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) recomienda que toda paciente con historial de parto prematuro previo reciba estas inyecciones”, explica Lynch, tras destacar que hasta hace diez años era muy poco lo que se podía hacer en esos casos, aunque ahora es el cuidado estándar.

De hecho, la ginecóloga resalta que es la primera vez que se encuentra que algo funciona de forma preventiva. Sin embargo, resalta que casi el 80% de las mujeres que tienen un parto prematuro no tienen historial previo. De ahí la necesidad, agrega, de identificar a estas pacientes a tiempo para intervenir y administrarles progesterona.

Por eso, explica Lynch, se está haciendo un esfuerzo para que todas las pacientes embarazadas se hagan un sonograma para medir el largo del cuello uterino debido a que se sabe que, generalmente, este sufre cambios antes de que la paciente desarrolle parto prematuro.

Específicamente, el cambio más predictivo es acortamiento de cuello, que se puede detectar a través de esa prueba endovaginal. Se considera que el cuello uterino promedio mide 3.4 centímetros y que está corto si mide menos de 2.5 centímetros de largo.

Para el doctor Cordero, se trata de un mecanismo importante para reconocer temprano si una madre está a riesgo de tener un parto prematuro.

“La sonografía se recomienda como parte del cuidado prenatal. Si se encuentra que hay acortamiento del cuello uterino se debe administrar progesterona para reducir el riesgo de que se vaya en parto prematuro”, recomienda Cordero.

De la misma forma se expresa Lynch, quien destaca que el sonograma endovaginal debe hacerse de una manera específica y siguiendo un protocolo de manera que sea más preciso.

“Idealmente, esta medida debe hacerse entre las 18 y 24 semanas de gestación. Varios estudios han demostrado que administrar progesterona a pacientes con acortamiento de cuello uterino disminuye el riesgo de parir prematuramente en aproximadamente un 50%”, subraya Lynch, mientras recalca que no hay ningún riesgo, ni para el bebé ni para la madre, en administrar la progesterona.

“Se han hecho estudios de los bebés que han estado expuesto y no se ha encontrado ningún efecto secundario. Es algo altamente beneficioso porque al disminuir el riesgo de parto prematuro, se disminuye también el riesgo de hemorragias en el cerebro del bebé, complicaciones respiratorias, la necesidad de utilizar un respirador y todas las complicaciones asociadas con prematurez disminuyen cuando se tratan con progesterona”, asegura la ginecóloga.

De hecho, dice que aunque Puerto Rico tiene una alta tasa de partos prematuros, desde que se comenzó con estos nuevos enfoques, ha bajado un poco en los últimos tres años.

Prevención exitosa

“Antes éramos el número uno (la tasa de partos prematuros) en los Estados Unidos y sus territorios y ya estamos en el segundo lugar. Ahora Mississippi tiene la tasa más alta” agrega esperanzada Lynch, quien es la directora médica de Vita Health Care, un programa de prevención de partos prematuros que ha tenido éxito con pacientes identificadas a riesgo de tener un parto prematuro.

“La experiencia con las primeras 1,000 pacientes que tratamos con progesterona fue muy buena. Por ejemplo, en el parto prematuro anterior en que no fue tratada, las mujeres parieron en la semana 19. Para el segundo embarazo, las pacientes que se trataron con progesterona se logró un promedio de 36 semanas que, en términos de complicaciones, es un mundo de diferencia”, explica Lynch, tras subrayar que mientras más temprano es el parto, más alta es la incidencia de complicaciones, condiciones permanentes y mortalidad.

Cabe aclarar, agrega la especialista, que antes se pensaba que después de las 34 semanas no había mucho riesgo para los bebés. Sin embargo, dice que se ha establecido que aún en las semanas 34, 35 y 36, el bebé puede tener complicaciones.

“Por eso, el enfoque ahora de todas las entidades gubernamentales y de salud, es que los bebés nazcan lo más cerca de las 39 y las 40 semanas de embarazo”, agrega, la ginecóloga, aunque cree que todavía las pacientes no conocen que tienen opciones de tratamiento.

“Las estadísticas son excelentes. Se trata de un enfoque que es extremadamente costo efectivo y que no afecta la salud de la madre o la del bebé”, puntualiza Lynch.

Cordero también recomienda a las embarazadas que se orienten y busquen información sobre cómo reducir el riesgo, las señales tempranas de parto prematuro y las alternativas de tratamiento para evitarlo. Por eso recomienda acceder a la página de March of Dimes, entidad que lidera la campaña pública contra la prematurez. Se trata de la página www.nacersano.org donde se ofrece amplia información sobre el tema.

Investigación en progreso

Según explica el doctor José F. Cordero, el proyecto PROTECT es un estudio auspiciado por el Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental (NIEHS por sus siglas en inglés) para evaluar qué factores ambientales se pueden asociar con la prematurez.

Resalta que se trata de un proyecto multidisciplinario e interdisciplinario que cuenta con la colaboración de varias instituciones educativas: entre ellas, la Universidad de Puerto Rico (Recinto de Ciencias Médicas y Recinto de Mayagüez), Universidad de Northeastern y la Universidad de Michigan (Ann Arbor).

“El estudio, que está en progreso, se inició hace tres años. Hasta ahora se han reclutado 500 mujeres embarazadas, de las cuales 300 ya han completado el ciclo (han parido). Esperamos reclutar 800 más para abril de 2014. Lo que queremos es ver cuáles son las diferencias entre las madres que tienen bebés a término y otras prematuros”, explica Cordero, mientras señala que la investigación involucra el intercambio de muestras, pruebas y resultados entre las disciplinas de química analítica, epidemiología, ingeniería, y toxicología.

Simposio médico

Del 2 al 4 de agosto se llevará a cabo la 8va. Jornada de Obstetricia y Ginecología Caribe-Gym 2013, en Hilton Ponce Golf & Casino Resort. El doctor José F. Cordero, presentará la conferencia The Challenge of Preterm Births and Elective Early Inductions, el domingo a las 9:50 a. m. El pediatra también planteará algunos de los factores que son objetos de investigación en el proyecto PROTECT. Mientras que la doctora Lauren Lynch hablará sobre su experiencia con el tratamiento de progesterona en pacientes a riesgo de parto prematuro.

Lo que se ha notado

Los factores que se relacionan con prematurez en otros lugares, en Puerto Rico no tienen el mismo peso, afirma el doctor José F. Cordero.

Por ejemplo, señala que las investigaciones del Instituto de Medicina de Estados Unidos sugieren que el cuidado prenatal temprano en el embarazo, es muy importante para reducir el riesgo de tener un bebé prematuro.

“En Puerto Rico más del 75% de las madres fueron a su cuidado prenatal temprano, así que eso no es. Tiene que ser otra cosa”, puntualiza.

También se habla del riesgo que implica la reproducción asistida y su consecuencia de embarazo múltiple, con trillizos, cuádruples o quíntuples, factor que en Estados Unidos es un elemento importante para nacimiento prematuro. Sin embargo, Cordero destaca que aquí no lo es.

Otra de las causas es fumar durante el embarazo. Según el investigador, en Estados Unidos cerca de un 20% de mujeres fuma durante el embarazo, mientras que en Puerto Rico, menos del 12% de mujeres en edad reproductiva fuma. Y en embarazadas es menos de un 1%.

Otro aspecto que menciona Cordero es la edad de la mujer al momento de quedar embarazada, debido a que se piensa que en adolescentes, el riesgo es mayor. Pero dice que el por ciento de adolescentes embarazadas también se ha reducido en la Isla.

Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: