Expresidentes de la Cámara de Comercio pasan juicio sobre la demanda de Roig
Por Marian Díaz / mdiaz1@elnuevodia.com
La demanda radicada por una directora de la Cámara de Comercio de Puerto Rico (CCPR) contra su propia junta es un reflejo de los personalismos y las luchas internas que están impactando a los distintos grupos en la sociedad.
Ese es el sentir de expresidentes y exdirectores de la entidad empresarial entrevistados por El Nuevo Día.
“Lo que está ocurriendo en la Cámara es un desastre. Se está cuestionando el proceso de gobernanza, pero de lo que se trata en realidad es de un asunto de poderes entre dos facciones”, dijo Jaime Núñez, de la firma de consultoría uBoss y exdirector de la CCPR.
El recurso legal contra la entidad fue radicado por Rosana Roig, quien busca que se incluya su candidatura a presidenta electa este año.
El economista José Joaquín Villamil, expresidente de la centenaria institución, se mostró preocupado por el rumbo que está tomando la CCPR. Señaló que desde que Salvador Calaf asumió la presidencia, ha habido un grupo de camaristas “que le han hecho la vida imposible” al presidente, aunque no identificó a los integrantes de ese grupo.
Villamil defendió la labor del Comité de Nominaciones, del que formó parte este año. Dijo que la CCPR tiene un reglamento para la selección de candidatos y aseguró que el Comité lo siguió al pie de la letra.
Señaló que entre los criterios que usó para escoger a los candidatos a presidente electo figuraron los logros que han obtenido en sus respectivas empresas y que sean personas reconocidas en el mundo empresarial.
Rellenan su resumé
Según Villamil, las elecciones en la CCPR se han desvirtuado para convertirse en elecciones partidistas en las que algunos candidatos han invertido hasta $100,000 para salir electos presidente. Esos candidatos, según él, ven la elección como “una forma de rellenar su resumé. Eso nos ha creado un problema en la institución”.
Sobre la elección de Raúl Rodríguez y Jorge Cañellas como candidatos a presidente electo, Villamil indicó que en este momento eran los mejores nominados para ocupar la presidencia.
“A Rosana (Roig) le falta mucho por ahora. Nosotros escogimos a estos dos candidatos porque entendimos que tienen el reconocimiento y el liderato para presidir la institución”, agregó.
Rodríguez es contador público y dueño de Luis Garratón, Inc. y de la Droguería Betances, y Cañellas es abogado, contador público y dueño de Party City en Puerto Rico. Roig, por su parte, es presidenta de la firma de relaciones públicas Roma BC.
El expresidente Bartolomé Gamundi indicó que para él es importante el liderato y la capacidad que tengan los candidatos a presidente electo para dirigir una junta directiva, y por eso escogió a Rodríguez y a Cañellas.
Responde Vázquez Deynes
Por su parte, Miguel Vázquez Deynes, otro expresidente de la entidad y miembro también del Comité de Nominaciones este año, aclaró lo que, según él, le dijo a la ahora demandante. “Yo sencillamente le dije que si ella, como directora de la Cámara (de Comercio), demandaba a la institución y a su propia junta, se le haría difícil llegar a ser presidenta”.
Estas declaraciones de Vázquez Deynes fueron en respuesta al testimonio que ofreció Roig al Tribunal, en el que indicó que el expresidente le llegó a decir que si demandaba a la CCPR, nunca sería presidenta de la entidad.
“El hecho de que ella quiera imponerse como candidata ante el Comité de Nominaciones, eso nunca se había visto. No sé por qué una persona quiere ir por encima de lo que decidió el Comité (de Nominaciones) y aprobó la junta de la Cámara de Comercio”, manifestó Vázquez Deynes, al reiterar que dicho Comité seleccionó a los que consideró “los mejores candidatos”.
Sobre el hecho de que haya un solo candidato a presidente electo -dado que Rodríguez se retiró-, los tres expresidentes dijeron que ha ocurrido en años anteriores y ello no significa que se prive al socio del derecho al voto.
“No hay nada de malo en nominar a un presidente único”, dijo Gamundi, y señaló que la Asociación de Industriales escoge también a un presidente único.
Los expresidentes cuestionaron el por qué los demandantes o el grupo que los respalda no han sometido enmiendas para corregir las deficiencias que ellos alegan tienen los estatutos.
“Hay un reglamento y si se quiere cambiar, pues que sometan las enmiendas a los estatutos”, dijo Villamil.
Intento de impugnación
De otro lado, Núñez, quien en el año 2009 compitió contra Raúl Gayá para presidente electo y perdió, contó que su contrincante hizo lo indecible para impugnar su nominación.
Según Núñez, Gayá llegó al extremo de citarlo en un Starbucks para pedirle que retirara su candidatura y lo dejara correr solo. Le prometió que si lo hacía, él lo respaldaría para presidente al siguiente año. “Cuando le tocó a él, quería correr solo. Ahora habla de la gobernanza y del derecho de los socios”.