Borinquen Lunchbox debuta con tripletas, alcapurrias y otros
Por José A. Delgado/ jdelgado@elnuevodia.com
WASHINGTON - El menú con sabor puertorriqueño anda ahora sobre ruedas en Washington D.C..
Borinquen Lunchbox, una cafetería rodante, debutó esta semana en la capital estadounidense.
El negocio es propiedad del boricua Enrique Velázquez, nacido en Nueva York y criado en Puerto Rico.
En su cafetería, Velázquez ofrece ‘sandwiches’ que se han hecho famosos en Puerto Rico: la tripleta, cubano y churrasco, a un costo de $8.
Como antojitos para la “loncherita boricua” vende también – a $2 - alcapurrias y pastelillos de carne y pollo.
Y cada día tiene una oferta especial. En su primer día, el jueves, sirvió arroz y habichuelas con pollo asado. El viernes, cuando se detuvo en la zona de L’Enfant, que reúne varias oficinas del Gobierno federal, el especial fue asopao.
“Trabajé como sous chef en Disney”, dijo Velázquez, quien desde que quedó desempleado en 2009, buscó una alternativa como ésta.
Su esposa le convenció que al quedarse si trabajo tenía la oportunidad de abrir su propio restaurante. Pero, Velázquez, quien realizó sus estudios universitarios en la Universidad Interamericana de San Germán, consideró que lo rentable en este momento era una cafetería rodante.
En Orlando, pensó que le iba a ser más complicado establecer su propio nicho, pues hay más ofertas de comida boricua. En ese sentido, decidió que el sitio indicado era la zona de Washington D.C., a donde había venido de visita a casa de familiares.
Por 10 meses tuvo que superar las complejidades del proceso de permisos en la capital federal, donde el negocio de cafeterías rodantes va en aumento. Las normas de la ciudad le permiten estar dos horas en un estacionamiento rutinario. Por ello, tiene que notificarle en la mañana a su clientela – por Twitter y Facebook - el lugar exacto en que operará.
Su residencia temporal está en Anapolis, Maryland, a unos 50 minutos de la capital federal. La cocina la tiene en Alexandria, a 15 minutos del corazón de Washington D.C., donde se estaciona.
“El plan es estar en el lugar seleccionado de 11:30 a.m. a 1:30 p.m.. Si hay fila, la Policía nos permiten terminar con los clientes”, dijo Velázquez, quien el primer día tuvo 68 clientes en dos horas y se le agotó la comida. El segundo día la fila era más larga.
Las cafeterías rodante van en auge en Washington D.C.- pese a la protesta de algunos dueños de restaurantes – y la variada oferta incluye comidas mexicana, india, corean y libanesa, entre otras.
La loncherita boricua, sin embargo, es cosa aparte.