Chefs degustan chocolates de las nuevas colecciones de Richart
Por Liz Sandra Santiago / lsrivera@elnuevodia.com
D eleitarse en un buen chocolate es uno de esos placeres que deben experimentarse en la vida. Para comerlo, es necesario tomarse el tiempo de degustarlo, dejar que se derrita en la boca y apreciar su sabor.
Entre las muchas propiedades que se le adjudican al chocolate, figuran el que sirve como un antidepresivo y que beneficia al corazón. Sin duda, para muchos de sus seguidores, su reputación como afrodisiaco lo hace también muy atractivo.
Estudios científicos han demostrado que el consumo de chocolate produce una sustancia química que brinda al cerebro la sensación de placer. Una de las razones que posiblemente han incentivado su popularidad en el mes del amor.
Con motivo de la celebración del Día de San Valentín, la empresaria Nannette Rosa presentó lo nuevo en el mundo de los codiciados chocolates Richart.
“Son doce chocolates diferentes porque este año cumplimos doce años en Puerto Rico”, señala la propietaria de la única boutique Richart en este hemisferio, que está ubicada en el área de Condado.
Como parte de la presentación, la experta invitó a los chefs Daniel Vasse, Franco Seccarelli, Mario Pagán, Juan José Cuevas, Augusto Schreiner y Pierre Saussy a degustar cada una de las piezas con champán, vino Tokaji Aszú y ron Don Q Gran Añejo.
La degustación incluyó chocolates pertenecientes a las colecciones Petite Richart, Pasión Tropical y Pasión Francesa. Del primer grupo se destacaron los chocolates rellenos de caramelo, pétalos de rosa y naranja.
La colección Pasión Francesa invitó a explorar chocolates de leche y chocolates blancos rellenos de nueces, lima, almendras, ganache de chocolate oscuro y almendra tostada.
Con un toque más caribeño, la colección Pasión Tropical contó con chocolates rellenos de mangó, parcha y el ‘drop of rum’, receta hecha a petición de Rosa que contiene Don Q Gran Añejo.
Para cerrar con broche de oro la empresaria ofreció una décimo tercera opción, la favorita entre la mayoría de los chefs. Esta delicia tomó forma en una trufa hecha a mano con un 82% de cacao, uno de los porcentajes más altos en la producción de chocolates.