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25 de julio de 2012
Puerto Rico Hoy
 

Sangre por una yegua

Cuatro hombres son asesinados tras riña provocada por un equino escapado

Por Javier Colón Dávila / javier.colon@gfrmedia.com

GURABO – Una intensa ola de violencia se desató ayer en el país, con nueve asesinatos ocurridos en menos de 24 horas, incluyendo cuatro hombres asesinados como parte de una cruenta riña que, según la Policía, tiene raíz en una disputa por una yegua.

Se cree que las cuatro muertes ocurridas en Gurabo están relacionadas.

Según el rompecabezas que las autoridades comenzaban a armar ayer, la caravana de muerte comenzó cuando a las 12:15 desconocidos llegaron hasta la residencia de Neftalí Rosado Castro, de 19 años, y lo tirotearon. La teoría es que los mismos individuos se movilizaron por la carretera PR-941 hasta la gomera Pune, en el sector Los Díaz, también en Gurabo, y dieron muerte a tres muchachos que encontraron allí.

Estos fueron identificados como los primos Wilfredo y Chayanne Díaz, de 23 y 29 años y Jancarlo Llinás, de 18. Chayanne y Jancarlo trabajaban en la gomera, mientras que Wilfredo era gerente de un Church’s Chicken.

La Policía no brindó oficialmente un móvil sobre los ataques, pero hablando bajo condición de anonimato agentes asignados al caso dijeron que creen que la rabia tiene origen en una yegua que se salió de un solar y que terminó en manos de dos sujetos que presuntamente fueron acusados de haberla robado.

Según el relato de los agentes, hace cerca de dos años la yegua escapó de la propiedad de un sujeto muy conocido en el área. Chayanne y Llinás, dos de los que murieron ayer en la gomera, se encontraron la yegua y la amarraron. El dueño de la yegua pensó que ellos se la habían robado y empezó a malcriar la rabia que desembocó en las cuatro muertes.

Pelea al puño en un bar

El 23 de enero de 2011, Chayanne, el hombre que creía que le había robado la yegua, su hijo y otro sujeto identificado como Javier Piñero coincidieron en el bar El Deportivo, en Gurabo. Se formó una discusión entre Chayanne y el hijo del hombre al que le robaron la yegua, motivada todavía por los rencores que había por el tema del cuadrúpedo.

Piñero se metió en la discusión y terminó a los puños con el hijo del hombre de la yegua. El hombre de la yegua, entonces, mató a Piñero allí mismo, según agentes. Pero sucede que Piñero es un miembro de un clan muy conocido en Gurabo por sus cascos calientes y desde aquella noche no se sabe nada en este pueblo ni del hombre de la yegua ni de nadie más de su familia.

Viviendo bajo amenaza

Nadie ha sido acusado por el asesinato de Piñero, dijo ayer el teniente Carlos Cruz quien asegura que ese asesinato sigue “bajo investigación”.

Antes de desaparecer, el hombre de la yegua y su hijo presuntamente secuestraron a Chayanne, lo golpearon y lo dejaron abandonado en un paraje solitario en Gurabo. Este denunció el hecho. Tampoco lo hizo el pasado sábado cuando, estando en un cabalgata, se corrió la voz de que iban a matarlo y fue sacado del sitio a bordo de un vehículo.

Así estaban las cosas cuando ayer varios sujetos salieron a matar en Gurabo.

Ayer, no estaba claro qué tenía que ver Rosado Castro, el primero en caer, con el lío de la yegua. Vecinos especulaban ayer que fue una víctima inocente de sicarios que buscaban a su suegro, un tal Pito Piñero, hermano del Javier Piñero a quien supuestamente el hombre de la yegua mató en El Deportivo.

A la gomera llegaron familiares y conocidos de los muertos. “Eso tiene que haber sido por envidia. A él lo quería todo el mundo”, expresó compungida la esposa de Chayanne, Rachelis Irlanda.

Llinás, conocido como Yankee, fue descrito por una amiga que no quiso identificarse como un joven trabajador y servicial que dejó la escuela y trabajaba en la gomera desde los 13 años.

Mientras, Rubén Díaz -tío de Wilfredo y Chayanne- dijo ayer que Wilfredo estaba ajeno a las riñas que provocaron el ataque.

“Era un muchacho tranquilo. Un hombre bien bueno y bien decente”, comentó Jared Quiñones, quien dijo conocer a las tres víctimas. “Fue una víctima inocente”, dijo por su parte Ivonne Ruiz, cuñada de Wilfredo, quien llevaba pocos meses viviendo al lado de la gomera con sus padres, luego de que perdiera su casa durante un fuego en la urbanización San José, también en Gurabo.

Ayer, Wilfredo decidió entrar tarde a su trabajo como arreglo para poder celebrar hoy el cumpleaños de su madre.

Testigos de la matanza en la gomera brindaron varias descripciones de el o los autos en que llegaron los asesinos: una guagua Ford Edge blanca, un auto Honda blanco o un Ford Crown Victoria color oro. Lo que sí se sabe es que Chayanne y Llinás trabajaban en un auto Toyota Tercel verde, cuando fueron sorprendidos por gatilleros. Al dispararles a ellos, también cayó Wilfredo.

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