Boricuas como Camila Rosado podrían incursionar también en la disciplina
Por Fernando Ribas Reyes / fribas@elnuevodia.com
Atención voleibolistas.
Los organizadores de la debutante disciplina de voleibol de arena de la NCAA espera duplicar las universidades participantes para el 2013.
“La pasada primavera, que fue cuando se jugó por primera vez, se jugó con 15 programas. Creemos que para la próxima primavera doblaremos la cantidad de programas participantes porque es un deporte muy conocido, porque no es caro para los programas y porque la mayoría de las escuelas ya tienen canchas”, dijo Kathy DeBoer, directora ejecutiva de la Asociación de Coaches de Volleyball de Estados Unidos (AVCA) que organiza la disciplina.
¿Qué quiere decir eso?
Que las posibilidades de becas y de participación para jugadoras en la NCAA se expanden.
Actualmente, el voleibol de arena de la NCAA, como le llama esta organización a la disciplina de voleibol playero, juega bajo el estatus de 'deporte emergente', que es como decir en probatoria. Solamente se juega en la rama femenina.
DeBoer dijo que para el 2016 esperan llegar a 40 programas participantes, que es el quorum requerido por la NCAA para adoptar la disciplina y costear un campeonato nacional como hace con el baloncesto, el voleibol de cancha y el béisbol, entre otros deportes que se juegan en masa en la NCAA.
Ya hay una jugadora puertorriqueña que disfruta de las puertas que abren el voleibol de arena. De hecho, es una de las tantas puertorriqueñas que participan en el voleibol de cancha de la NCAA.
Camila Rosado, graduada del colegio Rosa Bell en Guaynabo, fue becada recientemente por la universidad Florida International (FIU) para jugar voleibol de arena a partir de la próxima primavera. Es extraoficialmente, la primera boricua en ser becada para el voleibol de arena.
“No sé cuánto es el total de la beca, pero lo único que tengo que pagar es parte del apartamento en que viviré. Cubre los libros y la matrícula y todo”, dijo la estudiante de la institución que cuesta cerca de $19,000 anuales para no residentes del estado.
Camila tampoco sabe cómo será la experiencia de jugar voleibol de arena porque su primer semestre será en la primavera del 2013.
Pero esta jugadora conoce tan bien la disciplina que se dio dado de baja de una beca completa en Clemson University para jugar voleibol de cancha.
“Me arriesgué y le hice una carta de 'release' a Clemson y envié videos a coaches a Estados Unidos y la coach de FIU (Rita Buck Crocket) me llamó al otro día”, dijo Camila.
“Todavía no he experimentado nada, pero ha sido una buena decisión. Esto siempre fue lo que más me gustó. Sé que este deporte va a tener muchos auge porque es en la playa y atraer a mucha gente”, agregó.
Las becas
DeBoer dijo que bajo el estatus de 'deporte emergente' cada programa puede becar hasta un máximo de seis jugadoras de una manera escalonada comenzando este año. Detalló que cada programa becó hasta tres atletas este año y que podrá aumentar a cuatro en el 2013 y a seis en el 2014.
Los programas pueden usar una beca para varios jugadoras, agregó DeBoer, y jugadoras becadas para voleibol de cancha pueden jugar arena sin que cuente su beca dentro de los límites de la arena.
Por otro lado, el reclutamiento de jugadoras es mucho mayor ahora mismo que la cantidad de becas que se otorgan en la arena, dijo DeBoer.
Cada programa debe tener cinco equipos de dos jugadoras cada uno para un total de 10 atletas reclutadas.
Y algunos programas comienzan a formar equipos con atletas especializadas en la arena.
“Por ahora los programas buscan jugadoras de cancha para completar los equipos. Pero Georgia State ya tiene un programa exclusivo de jugadoras de arena”, dijo DeBoer.