El gasoducto sigue succionando miles
Por Gerardo E. Alvarado León / galvarado@elnuevodia.com
El concepto original del gasoducto ya fue descartado, pero hace solo 18 días la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) extendió por un año y aumentó por $659,000 el contrato de consultoría ambiental de la polémica obra.
El pasado viernes, tras recibir el informe del Comité Intersectorial de Cumplimiento Ambiental y Alternativas Energéticas, el gobernador Luis Fortuño consignó en un parte de prensa que la porción de sur a norte del gasoducto se descartaba por insuficiencia en el suplido de gas y porque no estaría lista a tiempo para cumplir con los nuevos estándares de calidad de aire promulgados por la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA) y que entran en vigor en el 2015.
“El tubo ya no es la alternativa (para llevar gas natural al norte)”, reiteró ayer el presidente de la Junta de Gobierno de la AEE, José Ortiz.
La enmienda y extensión del contrato con Asesores Ambientales Educativos, Inc. se firmó el pasado 31 de mayo, según consta en la Oficina del Contralor. Ahora, la empresa -registrada como una corporación sin fines de lucro- tiene un contrato de $2.6 millones hasta el 30 de mayo de 2013.
No obstante, Ortiz indicó que próximamente se estudiará la necesidad, “si alguna”, de ese contrato.
“Es bien probable que (el contrato) sea innecesario a estas alturas. Podríamos eliminarlo en su totalidad o minimizarlo”, advirtió el ingeniero.
Daniel Pagán, consultor de Asesores Ambientales y Educativos, Inc. explicó que la extensión y enmienda del contrato responden a labores realizadas desde noviembre pasado y a “tres nuevos aspectos que están corriendo todavía” solicitados por la AEE en respuesta a los señalamientos del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE).
Esos tres “nuevos aspectos” son un estudio de aves, el plan de mitigación de humedales y un plan de trabajo y organización en el campo.
Por su parte, Yousev García, director de la corporación sin fines de lucro, destacó que los cambios al contrato fueron aprobados por la Junta de Gobierno de la AEE en diciembre pasado, pero no se firmaron hasta mayo.
Pagán y García negaron que se hayan lucrado con el contrato a Asesores Ambientales y Educativos, Inc. pues, según alegaron, subcontrataron el 87% de los servicios requeridos.
Más contratos vigentes
A la extensión y aumento del contrato de consultoría ambiental se suma que aún siguen vigentes el contrato de $6 millones con Unipro Architects, Engineers & Planners, encargada del manejo y la supervisión de la construcción del gasoducto; y el de $2.9 millones con New Star Acquisitions, Corp., a cargo de las expropiaciones.
Ortiz describió los contratos con Unipro y New Star Acquisitions, Corp. como vigentes, pero detenidos.
El contrato de $10.6 millones con Ray Engineers, PSC, encargada de diseñar la obra, también fue enmendado y aumentado por $150,411 el pasado 30 diciembre, precisamente, un día antes de que venciera. El presidente de esta empresa, Pedro Ray Chacón, es amigo de Fortuño y estaba casi en la quiebra antes de recibir el contrato.
El socio-gerente de Unipro, Carlos Pérez Bras, señaló que desde diciembre pasado no han hecho obras relacionadas al gasoducto, luego de recibir una carta de la AEE a tales efectos. Agregó que de los $6 millones del contrato, Unipro ha cobrado $1.9 millones.
El presidente de New Star Acquisitions, Corp., Dennis Medina, dijo que tampoco ha trabajado con las expropiaciones del proyecto desde diciembre. Comentó, sin embargo, que “en estos días” le facturará a la AEE unos trabajos de agrimensura hechos por su empresa tras los cambios de ruta recomendados por el USACE.
Medina detalló que entre el contrato actual y uno que ya expiró, le ha facturado $4 millones a la AEE.
El USACE confirmó recientemente que no ha recibido peticiones formales para detener su evaluación del permiso del gasoducto.
Pese a la oposición comunitaria y las alertas levantadas por varias agencias federales, Fortuño insistió en el gasoducto como su obra maestra para eliminar la dependencia energética al petróleo y, en consecuencia, bajar el costo de la luz.
Desde el pasado viernes, las tres opciones que quedaron sobre la mesa fueron un terminal flotante en Aguirre con barcos pequeños para suplir a las centrales, una boya al norte de Toa Baja y traer gas natural comprimido.