Al país le quedan años de más sacrificios
Por NICHOLAS PAPHITIS y THEODORA TONGAS / The Associated Press
ATENAS - Los griegos amanecieron ayer con la noticia de que el país seguramente evitará la bancarrota en marzo por su masiva deuda soberana y que continuará en la eurozona, al menos por ahora.
Empero, el acuerdo logrado esta madrugada por las 17 naciones de la eurozona de dar a Grecia un crédito de contingencia por 130,000 millones de euros ($170,000 millones) fue acompañado por la percepción de que Grecia encara muchos más años de sacrificios.
“No veo el acuerdo con alegría alguna porque nuevamente nos agobian con créditos, créditos, créditos y más créditos, sin que se vislumbre el final del túnel”, dijo el arquitecto ateniense Valia Rokou.
Es el segundo paquete de rescate financiero internacional que recibe Grecia en menos de dos años. El primero se le otorgó en mayo del 2010 por 110,000 millones de euros ($146,000 millones).
“No ocurre a diario que sean condonados 100,000 millones de euros de la deuda pública, o créditos por 130,000 millones de euros”, dijo el diario Ta Nea en un editorial. “Habrá nuevos sacrificios y dificultades, especialmente para las personas de medianos y bajos ingresos. Esperemos que este nuevo periodo sea una oportunidad para crecer y de mejores perspectivas”, agrega el rotativo.
Sin el acuerdo de ayer, Grecia habría tenido que renunciar al euro, que aceptó en el 2001.
“Para empezar me siento aliviado, porque mi país ha escapado al peligro inmediato que encaraba”, sostuvo el abogado ateniense George Sabalos.
“Empero, también me preocupa la exigencia de nuestros socios de que sea modificada la Constitución del país dentro de las garantías que exigen; creo es una demanda excesiva que va en contra del principio de solidaridad”, agregó.
Los sindicatos rechazaron de plano las medidas de austeridad que exige el acuerdo.
“Los trabajadores de nuestro país se niegan a aceptar la barbaridad de las duras medidas neoliberales que han sido impuestas con extorsiones por nuestros acreedores. Y por ello continuarán y arreciarán su lucha ... a fin de bloquear la destrucción de nuestra sociedad”, sentenció, por su parte, el sindicato del sector privado GSEE en una declaración emitida un día antes de concretarse el acuerdo.
Por otra parte, el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, propuso en Atenas seguir el modelo de España para blindar constitucionalmente el límite de déficit público.
“Es deseable que lo que acordamos (con la UE) lo pasemos a nuestra Constitución, como hizo España:, afirmó el titular de Finanzas griego en una rueda de prensa, en alusión a cómo se estableció en la Carta Magna española el tope del déficit fiscal.
Los socios europeos del país mediterráneo temen que tras las elecciones, previstas para abril, el nuevo Gobierno no respete los compromisos de ahorro y austeridad adquiridos por el actual Ejecutivo, que lidera el ex banquero Lukás Papadimos.