Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Mujer que se ejercita con pesa en una mano y plato con alimentos en la otra mano. (horizontal-x3)
Las personas que realizan ejercicio regularmente, deben consumir alimentos que mejoren su condición física y les permita realizar las actividades atléticas o deportivas seleccionadas. (Shutterstock.com)

Nota: Primer artículo de una serie con motivo de la celebración del Mes de la Actividad Física. 

Las investigaciones recientes han encontrado que la manera más eficaz de prevenir y tratar la obesidad es seguir una rutina de actividad física y sana alimentación. La obesidad se asocia con un desbalance entre lo que la persona necesita para mantener un peso adecuado comparado con lo que realmente se consume.

La actividad física se define como cualquier movimiento muscular y esqueletal que resulta en gasto de energía (Calorías) (OMS- Organización Mundial de la Salud). La palabra “ejercicio”, incluye las actividades estructuradas repetitivas que brindan beneficios a la salud.

El problema de la obesidad

La obesidad sigue siendo un problema epidémico en el siglo 21. Una tercera parte de la población de Estados Unidos y de Puerto Rico es obesa (CDC, 2013). Un 37 % de los niños y jóvenes puertorriqueños son obesos. Los factores asociados a la obesidad son el alto consumo de calorías y la poca actividad física (sedentarismo). Una cuarta parte (25 %) de los niños y jóvenes consumen refrescos diariamente. Un 77 % de los jóvenes realizan menos de una hora diaria de actividad física, especialmente las mujeres.

La obesidad se asocia con siete de las primeras causas de muerte y de morbilidad como lo son: ataques al corazón, cáncer, enfermedades pulmonares, derrames cerebrales, diabetes y enfermedades del riñón. Sin embargo, estas pueden prevenirse o aliviarse si se mantiene una alimentación saludable y un régimen constante de actividad física. Más aún, una combinación de actividad física y sana alimentación tiene un mayor efecto en el control de peso, al compararlo con dieta solamente o actividad física.

El efecto de la poca actividad física (sedentarismo) en la alimentación:

1. Causante de la obesidad: El exceso en el consumo de alimentos en comparación a lo que se utiliza para proveer en energía, causa un aumento en el almacenaje de grasa corporal, mayormente en al área de la cintura, muslos y caderas, causando aumento de peso.

2. Aumenta la pérdida de calcio en el hueso: El calcio necesita de los movimientos de los músculos y del esqueleto para ser absorbido por el hueso. Las actividades físicas de resistencia (levantar objetos pesados o pesas) ayudan a que el hueso se fortalezca y previene de fracturas espontáneas.

3. Causa diabetes: El movimiento o la actividad física ayuda a que la insulina se libere del páncreas y reduzca los niveles excesivos de glucosa en sangre. Altos niveles de glucosa y baja insulina en sangre, promueven que el exceso de glucosa (carbohidratos) aumenten los depósitos de grasa y aumente el peso.

4. Aumenta el estreñimiento: El movimiento del cuerpo ayuda a que el intestino trabaje más eficientemente, ya que aumenta el movimiento del agua, haciendo que las heces fecales mantengan con un nivel de humedad adecuado, previniendo que los alimentos no deseados se endurezcan en el intestino, causando malestar e incomodidad.

5. Reduce la absorción de nutrimentos importantes: Las vitaminas y minerales se absorben mejor si el intestino está en movimiento.

La autora es catedrática auxiliar en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Puerto Rico. 

Referencias:

Baillot A Romain AJ, Boisvert-Vigneault K, Audet M, Baillargeon JP, Dionne IJ, aliquette L, Chakra CN, Avignon A, Langlois MF. (2015) Effects of lifestyle interventions that include a physical activity component in class II and III obese individuals: a systematic review and meta-analysis. PLoS One. Apr 1;10(4):e0119017. doi: 10.1371/journal.pone.0119017. eCollection 2015.Clark JE (2015). Diet, exercise or diet with exercise: comparing the effectiveness of treatment options for weight-loss and changes in fitness for adults (18-65 years old) who are overfat, or obese; systematic review and meta-analysis. J Diabetes Metab Disord. Apr 17;14:31. doi: 10.1186/s40200-015-0154-1. eCollection 2015.Davis JN, Martinez LC, Spruijt-Metz D, Gatto NM.(2016) LA Sprouts: A 12-Week Gardening, Nutrition, and Cooking Randomized Control Trial Improves Determinants of Dietary Behaviors.J Nutr Educ Behav. Jan;48(1):2-11.e1.Dietary Guidelines Advisory Committee.(2015) Report of the Dietary Guidelines Advisory Committee on the Dietary Guidelines for Americans, 2015, to the Secretary of Agriculture and the Secretary of Health and Human Services. Washington, DC: U.S. Department of Agriculture.Dorsey KB, Herrin J, Krumholz HM. (2011) Patterns of moderate and vigorous physical activity in obese and overweight compared with non-overweight children. Int J Pediatr Obes. Jun;6(2-2):e547-55.Freeland-Graves JH, Nitzke S. (2013) Position of the academy of nutrition and dietetics: total diet approach to healthy eating J Acad Nutr Diet. Feb;113(2):307-17.Hills AP1, Street SJ, Byrne NM.(2015) Physical Activity and Health: "What is Old is New Again". Adv Food Nutr Res.;75:77-95. doi: 10.1016/bs.afnr.2015.06.001. Epub 2015 Aug 7.Lachat C, Nago E, Verstraeten R, Roberfroid D, Van Camp J, Kolsteren P (2012). Eating out of home and its association with dietary intake: a systematic review of the evidence. Obes Rev. Apr;13(4):329-46.McGuire S (2016). Scientific Report of the 2015 Dietary Guidelines Advisory Committee.Washington, DC: US Departments of Agriculture and Health and Human Services, 2015.AdvNutr. Jan 15; 7(1):202-204. doi: 10.3945/an.115.011684.Michie S, Abraham C, Whittington C, McAteer J, Gupta S. Effective techniques in healthy eating and physical activity interventions: A meta-regression. Health Psychol. 2009;28(6):690-701.Mota J, Silva Dos Santos S, Santos A, Seabra A, Vale S. (2016) Association between sedentary behavior time and waist-to-height ratio in preschool children.Am J Hum Biol. Mar 17. doi: 10.1002/ajhb.22851. [Epub ahead of print].Post R, Haven J, Maniscalco S. Putting MyPlate to work for nutrition educators. J Nutr Educ Behav. 2012 Mar-Apr;44(2):98-9.Puckett M, Neri A, Underwood JM, Stewart SL. (2016) Nutrition and Physical Activity Strategies for Cancer Prevention in Current National Comprehensive Cancer Control Program Plans.J Community Health. 2016 Mar 19. [Epub ahead of print].Spahn JM, Reeves RS, Keim KS, Laquatra I, Kellogg M, Jortberg B, Clark NA. State of the evidence regarding behavior change theories and strategies in nutrition counseling to facilitate health and food behavior change. J Am Diet Assoc. 2010 Jun;110(6):879-91.U.S. Department of Health and Human Services (HHS) and the U.S. Department of Agriculture (USDA). Dietary Guidelines for Americans, 2010. In: http://www.cnpp.usda.gov/dietaryguidelines.htm. Accesado el 2 de octubre del 2012.Vella SA, Cliff DP, Okely AD. (2014) Socio-ecological predictors of participation and dropout in organized sports during childhood. International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity 11:62. http://www.ijbnpa.org/content/11/1/62.World Health Organization. Recommended levels of physical activity for adults aged 18 – 64 years. In: http://www.who.int/dietphysicalactivity/factsheet_adults/en/index.html.Zimmerman FJ, Bell JF.(2010) Associations of television content type and obesity in children. Am J Public Health.;100(2):334-40.


💬Ver 0 comentarios