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Con edificios de más de 100 pisos, la Ciudad de Panamá, cercada entre bosques tropicales y el océano Pacífico, es una metrópolis que vibra al son de su propio desarrollo.

Mi encuentro con el pueblo panameño fue inmediato. Desde que llegué sentí que eran mis hermanos y es que su humor, amor por la salsa y comida tan similar, te hacen sentir como si estuvieras en casa.

Más allá de los rascacielos se descubre el corazón latino de la ciudad, el Casco Viejo, un barrio de calles adoquinadas donde la música de salsa emana desde los balcones de sus residentes. En el Casco Viejo se encuentran una variedad de restaurantes muy elegantes, se escucha música en sus múltiples plazas, y se pueden visitar el Museo del Canal de Panamá; el majestuoso Teatro Nacional, donde se realizan presentaciones gratis casi todos los fines de semana y se exhibenmuestras de arte panameño en sus diversas galerías.

Mi viaje comenzó con el pie derecho, ya que encontré tarifas increíblemente económicas en el sitio web de la aerolínea Copa. El avión demoró sólo dos horas y media en llegar -un poco menos que si viaja a Nueva York- y el pasaje tuvo un costo similar, pero con la diferencia de que durante el vuelo tratan al pasajero como si estuviese en primera clase. Le entregan almohadas y frisas, sirven comida apetecible y, como es un vuelo internacional, hasta ofrecen alcohol por si desea relajarse. Todo está incluido en el precio del boleto de avión.

Es un vuelo sin escalas y sin molestias, al final del cual se encuentra con un aeropuerto espacioso y recién remodelado que cuenta con docenas de tiendas o prácticamente un centro comercial donde puede realizar compras a precios panameños, muchísimo más bajos que en Puerto Rico.

Excursiones

Imprescindible es visitar el Canal de Panamá, pero ocurre que muchísimos viajeros suelen contentarse con visitar las esclusas de Miraflores, donde en medio día se pueden ver los barcos que son elevados lentamente por sobre el nivel del mar y un museo sobre la historia de la obra. Aunque el nuevo complejo de Miraflores es informativo, está lleno de turistas y en última instancia no le hace justicia a la belleza del Canal. Por lo mismo, salí a buscar excursiones y afortunadamente conocí de Ancon Expeditions of Panamá, la agencia más recomendada por contar con los mejores guías intérpretes naturalistas.

A bordo de un bote, equipado con binoculares y un guía con 10 años de experiencia, navegamos en busca de vida salvaje por el lago Gatún, creado por la propia construcción del Canal hace ya casi cien años. Fue impresionante cuántas especies pudimos ver en tan pocas horas. Vimos dos perezosos de tres dedos, quienes viven acostados en la cima de los árboles y, de hecho, no serían perezosos si no fuese porque se alimentan de las hojas jóvenes pero venenosas que le crecen al árbol. Además, tuvimos la dicha de encontrarnos con los inteligentes y curiosos monoscapuchinos y, asimismo, también de hacer aullar intensamente a los monos aulladores. Vimos cocodrilos de todos los tamaños y murciélagos narizones, que por cierto son los mamíferos más pequeños del mundo, con sólo un par de pulgadas de diámetro.

Hasta nos topamos con lagartos Jesucristo, los que tienen su nombre debido a su habilidad de caminar sobre el agua, y nuestro guía se aseguró que no nos fuésemos hasta haber hecho que alguno nos mostrara su tan curiosa y llamativa habilidad.

Durante la excursión, periódicamente veíamos barcos enormes que transitaban por el lago Gatún. Por su parte, el guía fue inundándonos de información valiosa sobre el Canal de Panamá, sus vías, la destrucción y construcción humana de sus islas, y sobre la adaptación de la flora y fauna que ahora vive allí.

La compañía de excursión ofrece a su vez hospedaje en diversos puntos del país. Sus excursiones van dirigidas a todas las clases sociales al tener disponibles ofertas para personas con mucho poder adquisitivo y otros para los que prefieran ahorrarse un dinerito.

En fin, si se puede decir tan sólo una cosa es que Panamá sorprende. Realmente vale la pena venir y vivir las experiencias enriquecedoras que este destino ofrece. Con lo precios tan económicos que la aerolínea Copa provee, viajar a Panamá está más asequible que nunca, así que, como dice Rubén Blades en su canción con Calle 13, “Ven a Panamá y contribuye al turismo”.

Excursiones

• A la comunidad Emberá - Ancon Expeditions of Panamá viaja a una isla pequeña poblada por la comunidad aborigen Emberá, donde su líder ofrece una charla detallada sobre la historia del pueblo, su alimentación, ropa, deportes, educación y organización familiar. Luego de una comida deliciosa y una breve danza comunitaria, se tiene la oportunidad de apreciar sus artesanías peculiares y, más importante, de sentarse a hablar con los Emberá para conocerlos mejor.

Qué necesita

Ropa cómoda, traje de baño, sandalias, toalla y bloqueador solar. Para reservar: http://www.anconexpeditions.com/

La Panamá de Rubén Blades

“Panamá tiene una situación muy especial, no solamente porque se parece mucho a Puerto Rico en términos emocionales y afectivos. Qué bonito es cuando uno sale de su país y va a otro y siente un calor que hace que uno no se sienta extraño”, señaló el cantante Rubén Blades, quien se desempeña desde hace cinco años como como Ministro de Turismo.

Según Blades, Panamá es un lugar excepcional que resulta indispensable para cualquier viajero puertorriqueño. Recordó a un grupo de boricuas que quedó impresionado con los indígenas que actualmente viven en Panamá y que han preservado su cultura. “En todo el Caribe no hay un solo indígena. Por lo mismo, cuando ellos vinieron, fue sumamente impactante el estar en contacto con un grupo aborigen local. Nosotros tenemos ocho etnias distintasaquí en Panamá”, indicó.

La diversidad y la pluralidad de experiencias son temas recurrentes en la concepción que tiene Blades de Panamá. Resaltó que es un país donde puedes encontrarte en una metrópolis y dos horas después puedes estar observando cocodrilos recién nacidos. Ni mencionar que puedes bañarte en el Caribe y una hora después sumergirte en el Pacífico.

“El puertorriqueño no va a venir a Panamá a sorprenderse necesariamente con una playa porque las tiene, sino que se sorprende con la cultura y naturaleza y ya eso te da una experiencia única”, explicó Blades.

Aunque reconoce la belleza de las playas puertorriqueñas, el Ministro de Turismo apuntó al hecho de que en su país quedan regiones enteras con playas apartadas y con escasa presencia humana por su difícil acceso, como ocurre con los bellos Cayos Holandeses, al noreste del país, donde asegura existe “una arena tan blanca que necesitas ponerte lentes oscuros para no dañarte los ojos”.

Destacó la variada naturaleza, Rubén Blades añadió que en Panamá se puede realizar ecoturismo en compañía de las 962 especies de aves, 240 de mamíferos, 220 de reptiles y 198 especies de anfibios.


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