Incluso para los expertos en redes sociales y estrategias de comunicación, es un misterio qué contenido se comienza a propagar hasta convertirse en viral.  Sencillamente, no hay fórmula.  

El factor ‘cute’ suele ayudar, como sucedió recientemente con los gemelitos bebés que sostenían una discusión que solo ellos entendían. Igualmente, los animalitos - como la perra que ‘habla’, los gatos que se duermen mientras comen y el ‘slow loris’ cosquilloso – también suelen registrar éxitos de audiencia en YouTube .

En este caso, sin embargo, una joven descubre su talento para imitar animales – según explica en la caja de descripción – y por diversión sube un video a YouTube. En menos de 24 horas, ya superaba las 260,000 visitas. Con reseñas en Mashable y otros medios se convirtió en un fenómeno viral.