Dijo que Tsouratakis golpeó a su amigo mientras lo apuñalaban
Por Eugenio Hopgood Dávila / ehopgood@elnuevodia.com
La testigo principal del asesinato perpetrado en el estacionamiento del Hotel la Concha el año pasado ubicó al acusado, George Tsouratakis, golpeando con sus puños a la víctima a la vez que otro individuo lo atacaba con un puñal.
Denisse Almeyda Purcell, de 29 años, indicó que Tsouratakis, un turista estadounidense de 34 años, y el otro hombre, luego identificado como Jaime Nadal González, de 39, atacaron a su amigo Orlando “Orlan” Ramos Ortiz de inmediato al verlo en el estacionamiento.
Las fiscales Rosaida Meléndez y Elba Acevedo le imputan a Tsouratakis y a Nadal cargos de asesinato en primer grado y Ley de Armas, alegando que actuaron premeditadamente y de común acuerdo para matar a Orlan, de 45 años.
En este juicio, que comenzó en octubre pasado en la sala del juez Enrique Arias del Tribunal de San Juan, solo Tsouratakis ocupa el banco de los acusados, pues Nadal fue acusado en ausencia y estuvo fugitivo hasta el mes pasado, cuando fue arrestado en Connecticut, y enfrentará un proceso separado.
Almeyda relató que había conocido a Orlan en un negocio de Isla Verde hace unos diez años cuando ella era “bartender” en una discoteca de Santurce. Orlan, Almeyda y la otra testigo presencial, Vanessa Arroyo Medina, se conocían desde entonces porque la otra joven trabajaba en otra discoteca, salían a la misma hora y “se iban a janguear con Orlan”, quien “vendía cocaína en las discotecas”, según relató.
El 12 de abril pasado, los tres amigos iban en una guagua de Orlan con rumbo a la playa, pero el hombre indicó que tenía que llevarle “unas pepas percocet a un gringo”, que resultó ser Tsouratakis.
Dijo que compraron las pastillas en el residencial Vista Hermosa y luego hubo comunicación por teléfono con “El gringo”, quien intentó darles direcciones para encontrarse en un lugar de Santurce y finalmente quedaron en verse en el estacionamiento de La Concha.
La testigo dijo que Orlan entró al hotel a buscar a Tsouratakis, pero en eso el turista apareció en un carro Ford con otro sujeto que parecía dormido en el asiento de atrás, con una gorra que le tapaba la cara. Relató que salió del carro al entender que era “El Gringo”, lo saludó y le dijo: “(Orlan) Viene ahora”.
“Cuando llegó Orlan de nuevo al estacionamiento le dio la mano al gringo. Yo me senté en la guagua, se bajó el de atrás y se vio un revolú peleando, esos dos dándole a Orlan y él tratando de defenderse”, declaró.
Almeyda sostuvo que veía a Nadal hacer un movimiento como de apuñalar a su amigo pero no veía el arma y fue cuando Orlan corre y trata de entrar al hotel que lo ve sangrando.
“Me metí a tratar de ayudar a Orlan y cogí dos puñaladas en la boca del estómago”, recordó. “El Gringo me empuja, me sacó de la escena... siguió dándole y Jaime Nadal acuchillándolo... yo volví y cogí dos puñaladas más, en las costillas ”, agregó.
“Orlan cayó al piso. Ellos corrieron, traté de salvarlo, le di respiración boca a boca, CPR, él respiró dos veces, le quité lo que tenía en el bolsillo, dos bolsas de perico, mariguana, un celular y las pepas, mientras gritaba pidiendo ayuda... le iban a pasar por encima con el carro y lo halé para que no lo pisaran”, dijo la testigo angustiada al revivir el momento.
Tsouratakis, quien hasta ahora había lucido relajado y de buen ánimo, se notó tenso durante el testimonio de Almeyda.
Hoy Almeyda deberá responder el contrainterrogatorio del abogado defensor Antonio Figueroa.