El noveno miembro de un grupo de peculiares criaturas busca descifrar qué ocurrió con la Humanidad
Por Juanma Fernández-París / Especial El Nuevo Día
Se dice que todo depende del color del cristal con que se mire. Tomado esto en consideración, el filme “9”, producción que estrena hoy en Puerto Rico, podría ser visto como otra oferta de ciencia ficción que presenta un Apocalipsis definitivo donde los seres humanos son destruidos por su dependencia a la tecnología.
De la misma forma, el filme podría describirse como otro ejemplo de cómo la animación digital expande el canvas visual del medio, tanto en la calidad de la imagen como en sus recursos para la expresión artística.
La realidad del caso es que ambas descripciones aplican y su coexistencia, junto con el uso de una trama que es estructurada como una aventura fantástica, convierte esta película en un espectáculo acertado que honra el nombre de Tim Burton, quien ha apadrinado el trabajo del director Shane Acker como productor del filme.
Afortunadamente para el público, la sensibilidad de Acker, quien previamente se había desempeñado en el equipo de animación para los efectos especiales de “The Lord of the Rings”, es mucho más accesible que la de Burton. Esto logra que la cinta funcione como una buena aventura y que sus exploraciones -breves y simples- sobre la naturaleza humana no carguen con ninguna pretensión.
Al inicio de la película, el público queda como su protagonista: confundido y sin saber dónde está. Sin embargo, cuando 9, un pequeño saco con lentes y con todas las cualidades humanas, sale a su aventura descubre un planeta destruido.
En su curiosidad por averiguar lo que sucedió, el protagonista activa una máquina monstruosa cuya misión es exterminar a todos los miembros de su especie. Determinado a resolver el misterio de su existencia, 9 recluta a otros para tratar de detener la máquina destructora.
Aunque nadie podrá negar que el mejor recurso de la película es la opulencia visual con la que Acker presenta el universo de la historia, el mayor acierto de la producción es la estructura del guión de Pamela Pettler, adaptando una historia original de Acker.
Independientemente de que usted no sea fanático de las parábolas apocalípticas de la ciencia ficción, la trama está estructurada para que el público quede amarrado a un héroe peculiar que se lanza a una serie de aventuras extraordinarias. Con esa función básica cumplida a cabalidad, el entretenimiento de “9” sobresale más que las convenciones tradicionales de los géneros que fusiona.