Su camioneta chocó contra un camión cargado de gasolina
Javier Colón Dávila / javier.colon@gfrmedia.com
Ricardo Sualaga Lozano, el chofer de una camioneta que impactó ayer por la mañana un camión cargado con unos 10,000 galones gasolina y propició un voraz incendio que paralizó por más de cinco horas gran parte del flujo vehicular en la autopista 52, en Caguas, arrojó .21.3% en la prueba de alcohol, según informó la Policía.
Una persona con .08% o más de alcohol en la sangre se considera legalmente ebria.
El hombre de 31 años y vecino de San Juan manejaba una guagua Ford modelo F-150 negra cuando impactó con la parte frontal de su vehículo el camión de la compañía Cooperativa Sol Petroleum.
Al recibir un sólido impacto por su parte posterior, el camión cisterna, que era conducido por Emanuel Pérez Reyes, se incendió y quedó reducido a chatarra.
Pérez Reyes salió ileso de la cabina del camión, al igual que Suluaga Lozano. Mientras, durante el operativo para intentar controlar el fuego, un bombero resultó con mareos por inhalación de gases.
El choque ocurrió a las 10:15 a.m. en el kilómetro 13.1 de la autopista PR-52, cerca del peaje de Caguas Sur, y a media tarde el carril en dirección de Caguas a San Juan permanecía cerrado.
A pesar de la magnitud de la explosión ocurrida al incendiarse el camión, ninguno de los conductores involucrados en el choque sufrió heridas de cuidado. Afortunadamente, otras personas que viajaban por la zona tras la colisión tampoco resultaron perjudicadas.
PESQUISA AMBIENTAL
Sobre las gestiones de la Junta de Calidad Ambiental (JCA) en el lugar de los hechos, Pedro J. Nieves Miranda, presidente de esa agencia, dijo que el equipo de Emergencias Ambientales evaluó la zona y aseguró que “se han tomado todas las medidas de seguridad necesarias para asegurarnos de que los trabajos se hagan de manera correcta y efectiva”.
Según Nieves Miranda, en el área hay vegetación quemada y los terrenos a ambos lados de la carretera serán removidos para tomarse muestras en laboratorio y reemplazarlos por material limpio.
Nieves Miranda explicó que después de la extinción del fuego se iniciaron “los trabajos de remoción y limpieza de los desperdicios en el área”.
El equipo de emergencias ambientales también monitoreo el área para conocer las concentraciones de vapor en la atmósfera, explicó el titular de la JCA al asegurar que los resultados reflejaron un nivel aceptable.
“Nuestro mayor objetivo es cerciorarnos que el área está segura y que no existe ningún daño ambiental permanente en la Isla”, concluyó el directivo de la JCA.