Top de la pagina

Entretenimiento

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
11 de febrero de 2013
Música
 

Un destino necesario

Se reencontró con su público aquí en su concierto Viajero frecuente

 

Por Sylvia Figueroa / Especial El Nuevo Día

Ricardo Montaner sorprendió a su fanaticada ayer con un concierto reflexivo, alegre, nostálgico y jocoso en el Coliseo José Miguel Agrelot. El concierto, que forma parte de la gira de promoción de su álbum titulado Viajero frecuente, contó con la participación de sus hijos Ricky, Mau y Evaluna.

El show comenzó con un breve documental en el que el cantautor venezolano explicó el sentido que da título a su nueva producción, Viajero frecuente, dejándonos ver así a un Montaner más introspectivo, familiar y humano. El tiempo, las esperas y el estar a distancia del afecto de los seres queridos, fueron las frases con las que el cantante describió lo que ha sido su trayectoria artística de más de 25 años.

A pesar de haber llenado el Coliseo a mediana capacidad, el público que allí se encontraba demostró fidelidad y entusiasmo. El cantautor entretuvo a una multitud muy animada y diversa, principalmente compuesta por parejas de todas las edades.

Montaner inició la velada con su nuevo tema Voy a vivir la vida, para luego continuar con Convénceme, y seguir con uno de sus temas famosos, Adónde va el amor. Los temas iniciales sentaron el tono de un concierto que giró en torno al tiempo de un artista con la trayectoria artística de Montaner.

El concierto contó con múltiples anécdotas del cantante, sobre sus viajes, la importancia del tiempo a estas alturas de su vida y con su trayectoria, además de haber invitado al escenario a muchísimas personas, en su mayoría mujeres, para que lo acompañaran a hacer de directoras de su orquesta.

Los temas favoritos de la noche fueron La conga, que logró sacar a la gente de sus sillas para bailar; Déjame llorar y su clásico Me va a extrañar, números que el público cantó a coro junto al cantante, y que dio por terminada la parte más nostálgica del concierto.

El momento más emotivo fue, sin duda, cuando su hija Evaluna entró al escenario para cantar a dúo La gloria de Dios. Todo el público se puso de pie para cantar y ovacionar un tema cantado por una voz poderosa y melodiosa. Este momento fue notablemente emotivo para el cantante, que aprovechó la ocasión para instar al público a mirar hacia el cielo y dar gracias a Dios, revelándonos así a un Montaner que por primera vez nos muestra su lado cristiano.

El concierto concluyó con su conocido Dame una certeza, tema perfecto para terminar una noche en la que el cantante mostró el nuevo giro que ha dado a su carrera.

Ciertamente fue una alegría volver a escuchar y ver a un Ricardo Montaner que es ya un viajero frecuente en nuestra isla y que en más de una ocasión dejó saber a su fanaticada que Puerto Rico siempre ha sido un destino importante en su trayectoria.

Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: