Actividad del gobierno sirve de escenario para apoyar la eliminación de los agravantes por crímenes de odio en el Código Penal
Por Gloria Ruiz Kuilan / gruiz@elnuevodia.com
Iglesia y Estado parecieron fusionarse hoy en una actividad organizada por el Departamento de la Familia (DF) que contó con la participación del gobernador Luis Fortuño y decenas de ministros.
En el evento denominado "Despertar Comunitario Diálogo Ecuménico sobre Valores y Transformación Social de Puerto Rico" tuvo una reflexión e invocación la pastora Wanda Rolón, quien aprovechó el momento para tronar contra aquellos que favorecen que no se enmiende el Código Penal para excluir los agravantes por crímenes de odio.
"Señor Gobernador, los ataques son violentos, sólo hay que prender la radio y escuchar cómo atacan a alguien que tenga valores y que tenga el deseo y anhelo de volver la gente hacia los valores generales", dijo Rolón.
De inmediato dijo que se cuestionó "si esto es Puerto Rico" cuando escuchó del debate de "ciertos sectores", porque "entiendo que la ley tiene que protegerlos a todos, pero tratar de llevar la ley, enfocar solamente a un grupito minoritario es decir que ellos quieren mayores privilegios que otros", afirmó Rolón siendo aplaudida por los más de 400 asistentes al evento, cuyo costo no fue precisado por la secretaria del DF, Yanitsia Irizarry.
La secretaria estaba sentada en la misma mesa que el Gobernador, Rolón, el secretario de Justicia Guillermo Somoza y el pastor Aníbal Heredia.
Las expresiones de Rolón eran aplaudidas por los asistentes que también levantaban la mano y decían amén.
a actividad también contó con los cánticos de la intérprete de música sacra, Noemí Luz.
Irrizarry presentó al Gobernador como el "líder" y "el hombre que ha venido a rescatar a las futuras generaciones".
En un aparte con la prensa, Fortuño se distanció de las expresiones de Rolón.
"Entiendo que se debe castigar todo aquello que le inflija a una persona un daño por medio de la criminalidad. Ahora creo que debemos castigar en particular aquellos casos en que se le hace daño a otros seres humanos motivados por diferencias en sus creencias religiosas, ideas políticas, origen étnico, orientación sexual...", sostuvo Fortuño.
Tanto el Gobernador como Irizarry dijeron que la actividad en el Hotel Sheraton tenía el objetivo de "buscar la integración y colaboración de gobierno y organizaciones de base de fe".