La rectora abortó el cónclave de ayer enfadada por preguntas sobre el jefe de seguridad del recinto riopedrense
Por Cynthia López Cabán / End.cynthia.lopez@elnuevodia.com
Sobre una veintena de profesores y estudiantes solicitó a la rectora del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Ana Guadalupe, que convoque una nueva reunión del Senado Académico para el próximo jueves.
La acción de los universitarios surge luego que Guadalupe canceló de forma abrupta una reunión del cuerpo en medio de preguntas sobre las cualidades del flamante jefe de seguridad, Julio Serrano.
En la petición, los profesores y estudiantes proponen que se discuta la práctica de Guadalupe de cancelar de manera “unilateral” las reuniones del Senado Académico.
Esta problemática la planteó ayer el catedrático de la Escuela de Derecho, Luis Muñiz Argüelles después que la rectora abandonó el cónclave a toda prisa y alegó que recesó los trabajos “por indisciplina del cuerpo”.
La agenda propuesta pide continuar con el debate sobre el plan de seguridad y los credenciales de Serrano, así como discutir el informe de la reforma universitaria, que recientemente sometió al gobernador Luis Fortuño el Comité Asesor sobre el Futuro de la Educación Superior en Puerto Rico.
La rectora tiene la facultad para convocar las reuniones del Senado Académico, pero este cuerpo se puede autoconvocar si logra que una tercera parte de los senadores electos firme una petición como ocurrió anoche.
Ayer, durante una reunión para discutir el nuevo plan de seguridad del recinto riopedrense, la rectora decretó como frívola una pregunta sobre la experiencia de Serrano. En medio del debate que generó su negativa a responder preguntas sobre ese tema, el estudiante el estudiante de Humanidades Luis Núñez Cox hizo alusión a una demanda contra Serrano.
Recientemente la Organización Socialista Internacional divulgó que Serrano estuvo involucrado en un caso de brutalidad policiaca mientras formaba parte de la Policía. La demanda alega que Serrano junto a otros policías agredió a un hombre que se encontraba detenido y esposado en la Comandancia de Bayamón. La demanda se transó. Luego Serrano y algunos de policías involucrados en la alegada paliza fueron reinstalados en sus puestos tras un proceso de apelación.