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8 de septiembre de 2013
Puerto Rico Hoy
 

“Vamos a dejarnos de hipocresías”

El senador Miguel Pereira invita al gobierno a evaluar el peso de las consecuencias de no despenalizar el uso de la marihuana

 

POR BRUNYMARIE VELÁZQUEZ / brunymarie.velazquez@elnuevodia.com

Que no está loco. Con esta expresión el senador Miguel Pereira asegura que tiene bien estudiado cada paso que da en la Legislatura y que no promoverá la ignorancia bajo ninguna circunstancia mientras esté ahí.

Pereira ha agitado el controvertible debate sobre la marihuana con su propuesta para despenalizar el uso de esa sustancia ilegal en Puerto Rico. Está convencido de que, de aceptar su iniciativa, el Estado dejará de gastar recursos en casos débiles contra los sorprendidos con par de cigarrillos de marihuana y podrá dedicarse a atacar a los crímenes mayores.

Para esta Gran Entrevista, el senador nos abrió las puertas de su oficina legislativa desplazándose en una silla de ruedas.

“Antes de que se preocupen por mi, que sé que no lo van a hacer, me ven en esta silla de ruedas pero estoy bien. Estoy practicando cómo usar una de estas porque una niña que usa una me lo pidió”, aclara. Lanza una sonrisa amable y nos invita a tomar asiento. Poco después, con su barba abundante y arqueando las cejas como señal de inmutabilidad, Pereira recapitula parte de su trayectoria: piloto de aviones de guerra, abogado de las fuerzas armadas, fiscal federal, superintendente de la Policía, secretario de Corrección y Rehabilitación y ahora senador por el distrito de Guayama.

¿De dónde sale el deseo de ser senador?

A través del tiempo mientras más lo pensaba me preguntaba ¿por qué no yo? Si yo no ¿quién? Y si no lo hago ahora ¿cuándo? Así que decidí unirme a la contienda electoral y tuve la suerte de ganar las primarias. Me encontré con mucha necesidad en el distrito de Guayama. Percibí que las personas me tienen respeto. Y no en el sentido común de que la gente te respeta por lo que has hecho; percibí que me respetaban porque siempre le he hablado claro al pueblo. Tengo esa deficiencia, según algunos, para mí no lo es. Digo lo que pienso. Traté de escuchar eso, que el pueblo necesita entender las realidades al menos como uno las entiende. Uno tiene que compartir con su pueblo lo que entiendes de la realidad que estamos todos viviendo, lo que uno entiende de las soluciones y lo que uno entiende de lo que tiene que hacer y tiene que formular, como político, algo que incluya las nociones que trae el elector. Pero la representación de un pueblo no quiere decir en términos absolutos que me veo limitado a repetir las nociones que me indican los electores. Yo me veo obligado a atender sus preocupaciones.

Miguel Pereira explica su posición sobre el tema de la marihuana

Regular o despenalizar el uso de la marihuana, ¿usted lo ve como una preocupación o es ejemplo de una noción equivocada de la ciudadanía?

Pues fíjate. No puedo ir contra lo que conozco, contra lo que es ciencia y lo que es evidencia por más que se me indique que hay personas en el distrito en contra de esa visión. Pues muy bien y con mucho respeto ellos tienen esa posición pero yo no puedo adoptarla. Mis experiencias también han aportado a tomar mi postura.

¿Recuerda alguna experiencia?

Hace tres años una joven fue convicta por poseer dos cigarros de marihuana y fue sentenciada a cárcel a tres años y la mataron en la cárcel. Tenía 28 años y una hija de tres años. ¿Cómo es que uno se explica eso como un resultado justo por su acto? Eso no tiene ninguna proporción. No resulta, nunca, bajo ningún análisis, como algo justo. Hay quienes dirían “ella escogió tener marihuana”. Sí. ¿Y qué consecuencia tiene eso sobre la sociedad? Pues ninguna. No tiene ninguna consecuencia. ¿Dónde está la proporción entre la conducta que estamos tipificando como delito y el daño que se le está haciendo a la sociedad por esta conducta. No es justo, jamás se podrá describir como justo.

Usted dice que el castigo no es proporcional pero, algunas de las posturas trascienden eso y se enfocan en que Puerto Rico no está listo culturalmente para la “liberación” de la marihuana, que es demasiado permisivo abrirle las puertas a la gente a utilizar una droga.

La marihuana es una droga. Pero no entiendo por qué dicen que es demasiado permisivo. ¿Demasiado permisivo fumar marihuana que no hace daño ni a otros ni a uno mismo pero sí puede ser permisible envenenarte a ti y a otro con cigarrillo? No entiendo. Eso no es un constructo lógico.

Critican y dicen que estar caminando en una sociedad donde las personas estén drogadas no debe ser permitido por el Estado.

El ser humano ha estado alterando su “mood” químico en los últimos miles de años. Tenemos una historia evolutiva que incluye alterar como nos sentimos con química. Pues mira, te digo una cosa, yo respeto de verdad al primer nativo que decidió alterar su estado averiguando qué es lo que le hace un sapo rojo. Ese tipo es bravo.

Vamos a dejarnos de hipocresía. En este país nosotros nos alteramos el 'mood' con café, con juquitos de energía, con cigarrillo. En este país tenemos que aceptar lo que la historia nos enseña y no podemos reclamar excusas pobres y mal pensadas de que en esta cultura no se aguanta o no se puede. La cultura es el cúmulo de la experiencia humana. ¿Qué me estás diciendo, que en Puerto Rico no se fuma marihuana? (levanta ambas manos para enfatizar)

No se le puede atribuir ninguna muerte violenta a la marihuana. Sí hay personas que mueren por Viagra, Adderall, Ritalin... y muerte por alcohol, ni te cuento. La discusión tiene que empezar y este es el momento de empezarla y yo entiendo que nosotros debemos requerirle a nuestros políticos que compartan con nosotros su visión en vez de esperar a qué es lo que quiere el pueblo y correr a unírsele al pueblo. Pues yo no soy así. No pienso eso. Creo que el país tiene que estar en el sitio que tiene que estar aunque no quiera estar allí y ya. Y dentro de tres años me dirán si quieren que siga o no.

¿Usted fuma o alguna vez a fumado marihuana?

No, nunca.

¿Y de dónde sale este proyecto?

De la ciencia. Los estudios.

Se puede decir que su posición es liberal. ¿Se considera así?

Yo odio las etiquetas porque me agrupan con personas con las que comparto quizás un solo interés.

Me preocupa la libertad individual, me preocupan las incursiones del gobierno dentro de las libertades individuales. Me interesa limitar el poder gubernamental.

Pero esto de lo que estamos hablando de la medicación del adicto es bueno señalarlo porque medicar y medicalizar son dos cosas distintas. Si a ti como ciudadano no te importa el dolor que se le inflige a la juventud de este país cuando se le procesa criminalmente por una tontería. Si no te preocupa la consecuencia a la familia de ese joven.

Si no te preocupa cómo estamos viviendo y lo que pasa en tu entorno, vamos a hablar de chavos. A lo mejor así hace sentido. Déjame decirte que Puerto Rico ha gastado $5,000 millones peleando contra la droga en los últimos 10 años. ¿Qué me está diciendo el ciudadano que no está de acuerdo conmigo en que no se puede? Pues le pregunto si es su comunidad o escuela no se podía usar para algo parte de esos millones.

¿Entonces usted cree que el gobierno pierde tiempo y recursos en atacar una situación como si fuera un problema en vez de destinar ese dinero a otros fines?

Sí. Tenemos que entender que en todo momento tenemos que buscar la maximización de recursos del país. Me atrevo a asegurar que al menos hay 300 confinados sentenciados por posesión de marihuana que a $45,000 al año le cuestan al gobierno alrededor de $12.5 millones al año.

¿Se convertiría el Estado en un facilitador de la droga?

No lo entiendo de esa forma. Existe una preocupación porque dicen que el gobierno estaría avalando al ciudadano en un punto de drogas. Pues la solución sería decir que no se puede hacer nada. Es decir cómo se altera eso. En Californa se alteró de la siguiente forma: puedes tener seis matitas sembradas en el terreno, tu patio, tu casa, porque eso se entiende como suficiente para uso personal pero no suficiente para uso comercial. En Nueva York bregaron con eso emitiendo multas administrativas, como si fueran multas de tránsito. En Colorado se decidió que la cantidad que quieran, la cojan.

¿Dónde se conseguiría la marihuana? ¿Habría tiendas?

Pues fíjate: el Estado reglamenta la venta de muchas drogas. De hecho, tenemos centros de drogas que se conocen como farmacias. Toda esa droga la reglamenta el Estado. También tenemos centros de drogas que se conocen como barras, chinchorros, cafés, “simiñoquis” en las calles. Eso es un sitio donde se vende droga. Mira, ahora mismo puedes conseguir alcohol en casi cualquier negocio de Puerto Rico; farmacias, gasolineras, cafetines... incluyendo otra droga que es el cigarrillo.

O sea, ¿que cualquier farmacia o negocio podría vender marihuana?

Esa es una de las posibilidades.

¿Y el estado tendría forma de cobrar impuestos?

Claro. Seguro. Por eso te digo. En California están recobrando $1,400 millones más o menos al año.

Vamos a pensar dónde es que estamos. Pensemos cuál es la consecuencia de hacerlo y, más grave aún, la consecuencia de no hacerlo.

¿Cómo es que nosotros estamos entregando el control de cientos de millones de dólares a personajes del bajo mundo y nadie se preocupa por eso?

Entonces todas las preocupaciones, en vez de ser acerca del problema, son de la solución. Dicen “¡este hombre está loco!” ¡Yo no estoy loco! De ninguna manera. De hecho, en este sentido, lo que me impulsa es lo que conozco, lo que es la lógica.

Imagínate esto. Una estructura de ley y orden. Ahora mismo la DEA (Administración Federal Antidrogas) está incautando el 85% de lo que la DEA encauta en Estados Unidos y en Puerto Rico es marihuana. ¡Yo no me estoy inventando un mercado! Estoy diciendo: “Oye, ese mercado existe. Vamos a entenderlo. Vamos a regularlo”.

Y regularlo de manera que el gobierno le saque dinero ...

¡Si a esa decisión llegamos ya con el alcohol! Hace 80 años nosotros decidimos que lo más inteligente no era prohibirlo, era reglamentarlo.

¿Entonces quiere una regulación parecida a la del alcohol en Puerto Rico?

Podemos escoger como Nueva York, que lo que hizo fue tratarlo administrativamente. Contrario a eso, quiero tener más responsabilidad y decir que se reglamente y dónde se puede vender. Nadie a quien se le otorgue una franquicia de esto va a permitir que un menor alcance esto o se le regale. De eso es que se trata.

¿Cree que la decisión federal de no intervenir con los estados que aprueben el uso de marihuana abre al camino a la aprobación de su proyecto en Puerto Rico?

Lo hace más fácil porque parte del problema que estábamos contemplando era cómo no se ofendería a la jurisdicción federal, Las autoridades federales tienen la obligación de cumplir con la ley dentro de su jurisdicción. En muchos sitios como California, Oregon ellos se metieron y se llevaron marihuana. Y ahora han dicho: “Mira yo en verdad no puedo con esto”. Así que después que no sea a menores, importarla de un sitio a otro en término de convertirse entre los estados ese trasiego, tienes que generarlo tú, Puerto Rico. Después que se cumpla con las pautas que están contenidas en el memo, no van a molestar. Pues eso es permiso, al menos en el campo donde me crié, es que se puede hacer pero con las debidas limitaciones.

¿Llevaría este tema a consulta?

No me molestaría. Pero es innecesario. Y, además, aquí ya tenemos demasiadas consultas. ¿Tú sabes? Nosotros tenemos un referéndum cada martes.

¿Por qué innecesario?

Porque si pasa a través del proceso legislativo, si se aprueban en las cámaras y en el gobernador la aprueba. ¿Qué más hace falta?

¿Le ve futuro a la medida?

Sí, creo que sí. No le veo problema.

¿Ha tenido conversaciones con el gobernador sobre este tema?

No, pero el gobernador anunció que el proceso legislativo está corriendo. Cuando termine el proceso legislativo, le voy a hablar.

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