Vecinos lucharon por quitar el letrero, no la designación
Por Keila López Alicea / keila.lopez@elnuevodia.com
Humacao- Por varios años, el enorme letrero que identificaba a su vecindario como una comunidad especial fue el eje de la discordia entre los residentes de la urbanización Verde Mar, ubicada directamente frente al balneario de Punta Santiago.
Emerilda Collazo Rivera no recuerda si el rótulo de madera estuvo en el lugar por cuatro o cinco años, pero aseguró que este era el único indicador de que la urbanización era una comunidad especial.
“Por lo menos en las casas y en las calles, aquí nunca hicieron nada”, aseguró la mujer, quien reside hace siete años en la calle 5.
De acuerdo con una auditoría realizada por la Oficina del Contralor, en la urbanización se invirtieron $118,350.17 en la construcción de una cancha de baloncesto, una verja y un área de juegos.
Sonia Figueroa Amaro relató que la comunidad rechazó desde el inicio la designación ya que no se veían a sí mismos como un sector empobrecido.
“Esto no es ni un arrabal ni un caserío, esto es una urbanización donde todos pagamos nuestras casas... menos los que viven alquilados de Sección 8”, manifestó María “Mana” Rodríguez, quien vive en la calle 20 hace 33 años.
Verde Mar fue incluida en el primer bloque de sectores que fueron designados como comunidad especial en el 2001. De acuerdo al perfil socioeconómico que se realizó de la urbanización, la población vivía mayormente bajo los niveles de pobreza, hay una alta tasa de desempleo y los mismos residentes solicitaron mayores oportunidades de preparación laboral.
La urbanización, una de las más grandes en el municipio de Humacao, tiene cerca de una treintena de calles y 3,000 residentes. Cuenta con dos lagunas que sirven de desagües para el alcantarillado pluvial, dos áreas recreativas junto a las lagunas, una escuela de kínder a noveno grado y un cementerio.
En la comunidad abundan las estructuras abandonadas y las casas a la venta entre las coloridas residencias con patios bien cuidados de los orgullosos residentes de la urbanización.
Wilde Rodríguez vive junto a la cancha que fue techada con los fondos de Comunidades Especiales.
“La cancha siempre ha existido, lo que hicieron fue ponerle techo. Pero eso es lo único que han hecho. Aquí esta calle se me inunda, si llueve 20 minutos el agua me llega aquí (señala la entrada de su marquesina) y siempre prometen que van a destapar el tubo de la alcantarilla y nunca lo hacen”, expresó.