El joven Elvin Omel Rivera Ortiz era hijo de Rivera Erazo, uno de los tres acusados por los federales
Javier Colón Dávila / javier.colon@gfrmedia
El Instituto de Ciencias Forenses (ICF) reveló el domingo la identidad de las dos personas ultimadas por agentes federales en medio de una alegada transacción de drogas encubierta ocurrida el viernes, en el estacionamiento del centro comercial Plaza Guaynabo.
El ICF, a través de su portavoz, Betsy Rivera, identificó a Ángel Luis Carmona Marcano, de 40 años y a Elvin Omel Rivera Falcón, como las víctimas fatales de balacera.
Ayer, la juez federal Silvia Carreño-Coll autorizó la presentación de cargos criminales contra tres presuntos socios de Carmona Marcano y Rivera Falcón.
Los acusados fueron Jorge Luis González-Ramos, Elvin Rivera Erazo, alias "Corn Flakes", y Alex Matias-Maestres.
Poco después de revelarse la identidad de los sujetos que murieron baleados en Plaza Guaynabo, trascendió que el joven Elvin Omel Rivera Ortiz era hijo de Rivera Erazo, uno de los tres acusados por los federales.
También trascendió que las víctimas fatales vivían en Bayamón. El ICF no ofreció ayer datos sobre las heridas mortales recibidas por Rivera Ortiz y Carmona Marcano, quien será enterrado en el citado municipio.
A estos tres individuos se les acusó de poseer más de cinco kilos de una mezcla que contiene cocaína con la intención de distribuirla.
Los hombres fueron sorprendidos en medio de la negoción como parte de un operativo del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y la Oficina de Investigación y Seguridad Interna, en conjunto con el Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA) y la Policía de Puerto Rico organizado en el estacionamiento del centro comercial Plaza Guaynabo, frente a la tienda Big Kmart.
En un comunicado de prensa del Departamento de Justicia Federal, Rodríguez-Vélez anunció que los dos fallecidos participaban de una negociación para comprar 500 kilos de cocaína. Indicó que tras corroborar que los individuos llevaban $300,000 dólares en efectivo para comprar la droga, los agentes se identificaron y anunciaron la detención. Los involucrados supuestamente dispararon contra los agentes para resistir el arresto y los encubiertos respondieron con fuerza letal.
El caso está siendo procesado por la fiscal federal adjunta Dennise N. Longo.
De ser hallados culpables, los acusados podrían enfrentar hasta cadena perpetua.
Decenas de clientes pasaron el susto de sus vidas cuando hacían compras en la tienda por departamentos Big Kmart, del mencionado centro comercial, tras escuchar varias detonaciones en el estacionamiento como resultado de la operación.
Esta es la tercera operación federal encubierta en menos de un año, en la que las autoridades federales pierden aparentemente el control al desatarse una balacera.