El secretario de la Gobernación tiene la razón: las agencias son responsables de los errores técnicos en las cartas de despidos del Gobierno. Lo que no puede evadir es la responsabilidad de la política pública establecida por el Gobierno de Fortuño. Hay un dicho popular que plantea que los errores o fracasos son huérfanos y los aciertos o éxitos tienen múltiples padres. ¿Quién en el Gobierno es el padre de la política de despidos?
La implantación del programa de despidos denota una mediocridad preocupante. La suma de los errores impresiona: han incluido personas que no debían estar, no han cumplido con la ley que ellos redactaron y han perdido la mayoría de los casos incoados en contra de los procedimientos de despidos de la Ley 7.
Lo lamentable de todo es que las agencias reiniciarán el proceso, enmendaran los errores técnicos en los despidos y éstos se sostendrán en los tribunales. Al final la política pública del Gobierno prevalecerá a menos que la opinión pública le obligue a reevaluar el problema y modifique sus acciones.
¿Quién en el Gobierno? La Legislatura tiene que reconocer que la política pública aprobada por ellos es un error y tiene que ser modificada. No pueden seguir pretendiendo que ellos no tienen nada que ver con las acciones del Gobierno de Fortuño: son responsables y padres del error de los despidos.
Con el tiempo que las metidas de pata del Ejecutivo ha provisto, nuestros legisladores deben retomar la Ley 7 y ofrecer alternativas al problema que causan los despidos.
Quedan por estudiarse las reducciones de jornada, la reorganización gubernamental, los retiros tempranos, el cobro de contribuciones adeudadas y otras medidas transicionales de allegar recursos al Gobierno.
Al final la Legislatura puede reclamar la paternidad de una solución exitosa y evitarse el problema de rechazar lo que todos en Puerto Rico saben. Que son responsables de la política de despidos contenida en la Ley 7.