09-Febrero-2010

RAMONITA MAYTÉ REYES

El arte de gobernar

Sin apartarse totalmente de las marcas de Hollywood, la película “Invictus”, protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon, nos invita a reflexionar. Está focalizada en un suceso único, como si fuera una foto. El presidente Nelson Mandela privilegia con su atención personal al equipo de rugby, integrado por jugadores blancos y solo un negro.


Habla con ellos, aprende sus nombres, establece una relación cercana con el capitán del equipo. Los trata como personas. El presidente sabe que para la reconciliación nacional necesita a todos los ciudadanos de su País. Todos deben jugar en el equipo y estar conscientes de que el bienestar de éste es más importante que las ambiciones personales de cada jugador.


Para reconciliar a una nación hay que sentirla como nuestro equipo, hay que sentirla nuestra. ¡Qué mucho tienen que aprender los dirigentes de la clase política de Puerto Rico! Se sienten diferentes del pueblo, no son parte del equipo. Juegan su propio juego, con egoístas reglas y así, desvinculados del pueblo, buscan su bienestar personal. Al contrario de Mandela, lo dividen enajenándolo con mentiras, con dádivas para comprar sus votos, perpetuándolo en la dependencia, que no es otra cosa que condenarlo a la miseria.


En nuestro País también se necesita una reconciliación nacional. Es urgente encontrarnos en nuestras vastísimas concordancias y respetarnos en nuestras ínfimas diferencias. Sólo así construiremos un proyecto de País. Gran parte del pueblo está listo, ya estamos en el umbral de reunirnos como equipo y para eso hay que despedir a la vieja, caduca y trasnochada clase dirigente. Necesitamos verdaderos líderes como Mandela, no construcciones de las agencias de publicidad ni muñecos al servicio de la podredumbre social y moral del País.


“Invictus” nos arranca lágrimas ante la emoción de un pueblo unido, pero muchas de ellas por el nuestro.


Dice Luis Rafael Sánchez: ”No llores por nosotros, Puerto Rico”. Entonces, hay que formar el equipo.