NICOLÁS MUÑOZ
El periodo de recesión actual ha generado un caudal enorme de lamentos, quiebras, pérdidas de empleo, pérdidas de capital acumulado y reducciones de la inversión. Pero la recesión también trae oportunidades que pasamos por alto, para repensar las estrategias de las pequeñas y grandes empresas así como las del Gobierno. Trae oportunidades para reflexionar sobre el estilo de hacer negocios, los gastos y los tipos de clientes a los que se enfocan las empresas. Oportunidades para salir de lo que no funciona y explorar alternativas nuevas. En días recientes repasaba una presentación sobre las oportunidades de la recesión, de Michael Porter, profesor del Harvard Business School.
Porter recomienda que las empresas mantengan una agenda positiva y propongan metas y objetivos a cumplir en lugar de una lista de cosas que no van a hacer, para así darle al mercado un enfoque positivo orientado al futuro. En recesión es momento de enfocar en la estrategia para el éxito de la compañía a largo plazo.
Es fundamental entender cuáles son las partes del negocio más rentables y qué lo hacen exitoso. Muchas empresas no saben dónde hacen la diferencia. En momentos de crisis el consumidor cambia y trata de aprovecharse del mercado. Es momento de demostrar el valor adicional de nuestro producto o servicio, qué lo distingue y qué lo hace único.
Un error en algunas economías en recesión es competir sobre las mismas cosas que los rivales. La estrategia debe ser cómo dar un valor único, señala Porter. Es necesario, además, poner en práctica nuevas formas de operar las finanzas, ante las restricciones de financiamiento bancario.
Hay que recortar gastos, pero deben ser hechos en función a una estrategia. Recortar todos los gastos por partes iguales puede ser perjudicial.
También es momento de evaluar oportunidades. Puede ser momento de hacer alianzas con otras empresas o adquirir otra empresa que esté en apuros y lo que antes parecía lejano ahora puede ser posible. Hay que estar receptivo a oportunidades que no serían posibles en tiempos normales. Un ejemplo de apoyo al pensamiento de Michael Porter es la cita memorable del empresario Sam Walton: “Sabemos que estamos en recesión, pero hemos decidido no participar”.

El transporte escolar llevaba jóvenes de pie dentro del vehículo.