ÁNGEL L. ORTIZ GARCÍA
La meta medular para el sistema educativo de nuestro país tiene que ser despolitizar el mismo y eliminar la corrupción. Así lo expresó el doctor Arne Duncan, secretario de Educación de los Estados Unidos en su reciente visita. A continuación presentamos sugerencias conducentes a conseguir dicha meta. Las mismas van dirigidas a los candidatos a la gobernación de la Isla para el 2012, entiéndase Luis Fortuño, Alejandro García Padilla y José Luis Dalmau.
1- Tan pronto salga electo el gobernador debe nombrar una junta educativa de diez a quince educadores prestigiosos del País. En la composición se debe evitar tintes políticos y personas no productivas. También es un requisito para ser miembro la juventud y una sólida preparación académica en educación o áreas afines. Los legos en esta junta no tienen cabida.
2- A los tres meses de nombrada, la junta le recomendará al gobernador un candidato para secretario de Educación. Una vez la legislación requerida sea aprobada la junta se convertirá en una entidad autónoma y a la cual el secretario responderá. Por lo tanto los próximos nombramientos, en el futuro, serán responsabilidad de la junta. Esta también nombrará a sus sucesores.
3- Nombrar un procurador de la educación cuya función será velar porque el sistema funcione. Este tendrá la potestad de llevar ante la junta cualquier individuo que incurra en irregularidades e investigar procesos que entorpezcan el funcionamiento normal del sistema.
4- Aprobar legislación equivalente a la Ley 7 para relocalizar el personal que, por razones políticas y de otra índole, se conviertan en guardapuertas (gatekeepers) en el sistema.
5- La junta, al año comenzará un proceso para constituir un cuerpo mayor de educadores para someter un proyecto de reforma educativa total. En este cuerpo deben estar presentes componentes interesados de nuestra sociedad. El mismo se debe de nutrir de asesores y peritos de otras áreas geográficas, como los Estados Unidos, América Latina y Europa, donde se están realizando esfuerzos notables e innovadores. Este cuerpo tendrá un máximo de tres años para someter su proyecto al País y a la legislatura. Áreas como la educación preescolar, elemental, secundaria, especial y vocacional entre otras deben estar conceptualizadas claramente. El producto debe de reflejar un paradigma innovador, diferente, realista que provea una verdadera alternativa al sistema actual que ha colapsado y está obsoleto.
En resumen, es imprescindible una reforma educativa para este país y por algún lugar se tiene que comenzar. El gobernador electo tiene la responsabilidad de iniciar la misma evadiendo para ello la política partidista. Las advertencias de Duncan no deben ser pasadas por alto, porque estamos seguros que ellos tienen planes y consecuencias alternas de proseguir nosotros con la falla. Otras situaciones surgirán en la marcha pero con un plan detallado se pueden realizar ajustes.

El transporte escolar llevaba jóvenes de pie dentro del vehículo.