Waleska Rivera asume el reto de presidir la Asociación de Industriales
Por Marie Custodio Collazo / mcustodio@elnuevodia.com
Waleska Rivera está en el momento perfecto para encarar un nuevo reto, liderar uno de los grupos empresariales más poderosos de Puerto Rico: la Asociación de Industriales.
Como presidenta de Danosa Caribbean, ya tiene un equipo desarrollado que puede correr la operación de membranas asfálticas para techos casi sin la intervención de Rivera.
La empresaria llega con una agenda centrada en recordarle al País la importancia del sector manufacturero. En particular, Rivera es una voz reconocida por su reclamo de que los suplidores locales de productos y servicios reciban un trato justo en las subastas del Gobierno.
“Tenemos que crecer en la manufactura, un sector que representa el 48% del Producto Interno Bruto del País. Los impuestos de las empresas manufactureras locales, y el impuesto a de la Ley 154 a las foráneas, ahora mismo, representan el 25% del presupuesto del Gobierno. Y a eso se le suman las contribuciones que pagan los empleados, las patentes municipales y los impuestos a la propiedad que pagan las compañías”, puntualizó Rivera.
Para la líder industrial, con el paso de los años, Puerto Rico ha perdido el enfoque en su estrategia económica, y ya no le reconoce a la manufactura la importancia que tiene en la Isla.
Y aunque considera importante tener una economía diversificada, recordó que las manufactureras tienen un efecto multiplicador superior al de otras actividades económicas.
“Había un enfoque de diversificar, y eso está bien porque necesitamos el turismo y la demás industrias, pero no podemos desatender al sector que te está dejando el dinero para generar desarrollo”, expresó Rivera, a la vez que hizo un llamado para detener la caída del empleo en la manufactura.
Dinero que se queda aquí
Como presidenta de la AIPR, Rivera reconoce el gran impacto que tienen las multinacionales en la Isla. Especialmente porque se trata de empleos de valor, que requieren preparación académica y son bien remunerados.
Sin embargo, Rivera argumentó que el Gobierno debe proteger las manufactureras locales con incentivos y trato especial, ya que la ganancia de estas empresas nativas se queda, en su totalidad, en Puerto Rico.
“Todo el mundo protege a sus empresas locales. Incluso en Estados Unidos se hace, a veces a nivel de ciudad. Hay ciudades que tienen políticas para comprar primero lo que la ciudad produce”, dijo la presidenta de Danosa.
Incluso, mencionó que el presidente Barack Obama está cambiando su enfoque para volver a atraer a Estados Unidos la actividad manufacturera que el país dejó ir a jurisdicciones con costos de producción más bajos.
“Así es que se retienen las riquezas... Si solo importamos productos, estamos exportando riquezas”, afirmó Rivera.
Su reclamo, en particular, fue para las agencias gubernamentales, las cuales generan sobre $5,000 millones en contratos anuales, según datos ofrecidos esta semana por la presidenta del Banco de Desarrollo Económico (BDE).
Cualquier empresa interesada en venderle productos o servicios a cualquier ente del Gobierno tiene que cumplir con una serie de requisitos para ingresar al Registro Único de Licitadores. Según la presidenta del BDE, Ivonne Otero, en dicho registro hay poco más de 300 compañías locales.
A pesar de que hay leyes que ordenan darle preferencia a los suplidores locales, las organizaciones empresariales han denunciado en múltiples ocasiones que las agencias no cumplen.
“Hemos estado insistiendo en que no se excluya a ningún manufacturero local de la posibilidad de compra... En el peor de los caos, que no me protejan (a la empresa local) pero que me dejen competir”, manifestó Rivera.
Recientemente, el gobernador, Luis Fortuño, nombró a Javier Rivera Aquino como director ejecutivo de la Junta para la Inversión en la Industria Puertorriqueña (JIIP), un puesto que había estado vacante desde que se creó por ley en el 2004.
La presidenta de la AIPR expresó su satisfacción con el nombramiento, y mencionó que el funcionario ya ha intervenido con éxito a favor de industriales nativos.
Intervención privada
Por otra parte, Rivera expresó preocupación por el desalentador ritmo de crecimiento que se proyecta para la economía de Puerto Rico, e insistió en que el sector privado tiene tomar el liderazgo para reactivarla.
“Todos tenemos el mismo reto, una economía deprimida. Tenemos que hacer algo de inmediato para lograr un cambio”, expresó, a la vez que mencionó que si la Isla continúa creciendo a un ritmo tan lento, tomará 13 años llegar al punto en el que se encontraba el País en el 2006.
La presidenta de la AIPR adelantó que la organización trabaja en un documento con 10 iniciativas para crear empleo y desarrollo económico, el cual presentarán a los candidatos a la gobernación de todos los partidos para que lo incluyan en sus plataformas de Gobierno. Aunque no soltó prenda sobre las estrategias, adelantó que todas podrán implementarse en el término de un año, y el sector privado se encargará de darle seguimiento para que cumplan con esos compromisos.
Fuera de lo que puedan prometer los políticos, la agenda de trabajo de la nueva Junta de la AIPR, liderada por Rivera y compuesta por 21 miembros que representa a casi todos los sectores económicos del País, se enfocará en seis áreas estratégicas: energía, educación, competitividad, liderato del sector privado, investigación y desarrollo, y compromiso con la sociedad.
“Estamos comprometidos con esta gestión para hacer la diferencia. Tomamos la decisión de no quedarnos más sentados en las gradas”, expresó la segunda mujer presidenta de la AIPR. “Vamos a devolverle el ‘rico’ a Puerto Rico”.