ABEL VALE NIEVES
Cerebros baldíos
La alteración de este proceso hace que el agua no retenida llegue más rápido y en mayor volumen a los ríos y quebradas. Esto fue lo que pasó en Puerto Nuevo, San Patricio y otros sectores inundados en días recientes. Y se agravará y propagará a otras áreas mientras sigamos pensando en seguir construyendo en terrenos baldíos.Muchos esperan que el supuesto problema causado por la lluvia, como si llover no fuese algo vital para tener agua y parte del ciclo climático, quede resuelto con la canalización del Río Piedras. Pero hay malas noticias, ya que con el aumento en el nivel del mar entre 1 y 2 metros por el calentamiento global, las inundaciones serán peores debido a que lo canalizado habrá perdido parte de su capacidad de poder transportar agua. Un aguacero de la misma intensidad que el ocurrido el fin de semana con un nivel de mar de un metro más alto al actual podría inundar todos los comercios del primer piso de San Patricio Plaza. Tal evento se magnificará debido a que los cauces naturales de quebradas y las tuberías soterradas del sistema de alcantarillado pluvial podrían estar ocupados permanentemente por el agua del mar. Lo mismo podría ocurrir en las urbanizaciones en sitios bajos como Puerto Nuevo, Hato Rey y otras áreas del área metropolitana, al igual que en otras ciudades en las costas de Puerto Rico.Tal parece que a los que han ocupado u ocupan posiciones ejecutivas en las agencias de Gobierno antes mencionadas, así como a miembros reconocidos de la industria de la construcción, no les importa el destino de esta isla, independientemente que digan lo contrario. Los hechos hablan por sí solos. Son los que se atreven a decir públicamente que ellos mejoran a la Naturaleza, o que son todopoderosos ante ésta, como es el caso de la Autoridad de Carreteras y su vídeo “Desafiando a la Naturaleza”. Se siguen ciegamente las “fuerzas del mercado” en lugar de planificar con visión de futuro el mejor uso de terrenos donde se busque una mayor seguridad y mejor calidad de vida de los residentes de la Isla.
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