27 May 2012
Actualizó: 10:13am
EDITORIAL DE EL NUEVO DÍA
Nueva mirada al transporte escolar

A punto de estrenar el 2010, aún circulan en el País cientos de estos vehículos que llevan una década y mucho más en uso y que, por lo tanto, no tienen que cumplir con el requisito de los cinturones, puesto que fueron adquiridos y puestos en servicio antes del año 2000.Sin embargo, frente a la triste lección del accidente de Guaynabo -e incluso las experiencias de accidentes previos, como el de Morovis del año 2007, en el que resultaron heridos 12 niños- hay que darle prioridad a la seguridad en las guaguas escolares. Si somos capaces de pagar, con bastante más frecuencia de la que deberíamos, por vehículos nuevos para legisladores y jefes de agencia, ¿por qué no emplear mejor ese dinero sustituyendo las viejas guaguas escolares que no ofrecen seguridad a los niños, por guaguas correctamente equipadas que ayuden a proteger sus vidas?Las otras áreas a que debe llegar el rigor es a lo relativo a la inspección de los vehículos, a cuyo historial de mantenimiento tienen los padres de los escolares el derecho a tener acceso.De igual forma, es necesaria la evaluación profunda de los conductores de vehículos escolares en todos los órdenes previo a su certificación y luego un sistema de monitoreo que ayude a determinar en el camino si, en conducta y en cuanto a salud, permanecen en capacidad de transportar menores.
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