Por Joanisabel González /
joanisabel.gonzalez@elnuevodia.com
Sea ahora o en enero próximo, la decisión de reducir aproximadamente el 7% de los puestos de trabajo en el gobierno central representa un punto de inflexión en el mercado laboral de Puerto Rico. La decisión de política pública de la administración de Luis Fortuño ha sido por meses, tema de controversia en la palestra pública y con toda probabilidad, será “un issue de campaña” en los comicios generales.En cambio, a los ojos de tres economistas entrevistados por Negocios, el despido masivo de empleados públicos trasciende aspectos políticos y de administración pública. Se trata, pues, de un evento que cambiará para siempre las reglas de juego en la búsqueda de empleo y las condiciones de trabajo en Puerto Rico, donde el trabajador queda en desventaja. Harold Toro, economista en el Centro para la Nueva Economía (CNE), sostuvo que hasta la fecha, se desconoce el impacto real que tendrá la cesantía de 14,367 empleados públicos, el número más reciente provisto por el gobierno. Pero advierte que la determinación llega en un momento complicado, considerando que la economía local se encuentra a la baja.
p. 1/5