Por Cynthia López Cabán /
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Nueve palomas se elevaron al cielo ayer mientras el féretro de madera de Paola Nicole Guzmán Ríos descendía a la tierra en el cementerio Los Frailes en Guaynabo. Minutos antes, amigos y familiares soltaban decenas de globos blancos al aire y una lluvia de flores envolvía el pequeño ataúd de la estudiante, que murió el pasado miércoles cuando la guagua escolar en la que viajaba cayó desde un puente en el barrio Puente Blanco en Guaynabo hasta el expreso Martínez Nadal. “Esa es mi nena”, musitaba Diana Ríos abriéndose paso entre la gente para despedirse de su hija, de 9 años.Frente a la tumba de su hija, Félix Noel Guzmán se enjugaba las lágrimas.“Espero que comprendan cómo me siento. No tengo muchas palabras” , susurró el hombre, durante la despedida del duelo.
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