La Marina deberá descontaminar otros 300 acres
Por Aurora Rivera Arguinzoni / arivera@elnuevodia.com
Mediante una transacción de casi $8 millones, finalmente el Gobierno de Puerto Rico asumió ayer el control de unos 1,020 acres de lo que por más de seis décadas fue la base naval Roosevelt Roads, en Ceiba.
Como parte del acuerdo entre el Gobierno y la Marina de Estados Unidos (NAVY), esta última retuvo 300 acres que deberá descontaminar dentro de los próximos tres a cuatro años.
Ni el subsecretario auxiliar del NAVY, Roger Natsuhara, quien participó ayer de la actividad, ni el gobernador Luis Fortuño o alguno de sus miembros de gabinete presentes explicaron qué tipo de contaminación hay en los acres a ser descontaminados, ni en qué consistirá la limpieza.
Ayer se dio un pago inicial de $200,000 por esos 1,020 acres. Cuando se entreguen los 300 restantes, Puerto Rico tendrá 15 años para pagar $7.8 millones adicionales. Los terrenos adquiridos ayer, que cuentan con puerto de calado profundo, oficinas, almacén, una marina, acueductos, infraestructura energética, bolera y una parcela al norte de la base que dará acceso al aeropuerto José Aponte de la Torre, se suman a otros que ya habían sido transferidos y que ahora representan 6,613 acres o el 75.6% de todos los terrenos (8,654 acres), según se informó. Se estimó que pudieran crearse unos 2,500 empleos en los próximos cinco años, en los que se desarrollará un centro académico e instalaciones de seguridad.
El NAVY retuvo una porción significativa de terreno y el 13 de febrero venderá en subasta pública unos 2,036 en los que hay más de 800 residencias, de acuerdo a lo que se detalla en la página de internet http://www.roosey-roads.com/.
“Para ser el cierre y la transferencia de una base ha sido bastante rápido”, reconoció Natsuhara sobre el proceso. El funcionario federal agradeció a Puerto Rico, específicamente a Ceiba y Naguabo, por haber acogido en sus tierras a los miembros de la Marina, también a los funcionarios del actual Gobierno y a los miembros de la Autoridad para el Redesarrollo Local por su diligencia.
Además, confesó que desea volver a Roosevelt Roads cuando el lugar se haya convertido en un “resort de clase mundial”.
Con relación al plan de redesarrollo, Fortuño aseguró que deberá ser “en armonía con la naturaleza, sustentable, beneficioso para las comunidades, pero tiene que ser beneficioso para Puerto Rico porque todo Puerto Rico necesita empleos”.
Se mencionó que entre los inversionistas internacionales que se han mostrado interesados en invertir figuran: The Virgin Group y Paramouth Theme Parks & Studios. No pudieron mencionar nombres de inversionistas locales.