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Este es el álbum con el que Ricky Martin parte de la madurez hacia un futuro que parece no conocer límites.

Han pasado cuatro años desde que  Ricky Martin  presentó  su álbum “M+A+S (Música+Alma+Sexo)”, por lo que el lanzamiento oficial hoy de la producción “A quien quiera escuchar”, significa para el astro boricua reanudar una conversación con  el público, tras un sinnúmero de vivencias personales y profesionales. En ese periodo, Martin revalidó en  Broadway con un rol estelar, se lanzó a la conquista de Australia, realizó giras mundiales y conquistó, una vez tras otra, las ondas radiales en español e inglés.   

A nivel personal, concluyó la relación que le sirvió de apoyo  al hablar  de su homosexualidad.

“A quien quiera escuchar” presenta a un Ricky Martin maduro que se abre a explorar en materia de letras, arreglos musicales y vocales. Sin abandonar los temas movidos que le permiten lucirse en los escenarios, Martin sale airoso al apostar  por arreglos  más acústicos. A la vez, su voz se percibe más diáfana y su nivel interpretativo está mejor que nunca.

Este es el álbum con el que Ricky Martin parte de la madurez hacia un futuro que parece no conocer límites.

Canción a canción

Adiós

Con aire teatral y elementos rítmicos y sonoros tomados del tango, Ricky Martin pareciera hacerle un guiño a su exitoso paso por Broadway como el “Che” de “Evita” para contarnos una historia divertida sobre el proceso de romper con un amor que fue excitante por un momento pero que se ha convertido en un dolor de cabeza o como concluye el intérprete, una “novela”. Los estribillos en francés e inglés nos recuerdan que el intérprete es un trotamundos con fanaticada a nivel global.

Disparo al corazón

Esta balada se suma de inmediato a la lista de éxitos románticos de Martin. Coescrita por Pedro Capó, es la confesión de quien ha quedado irremediablemente enamorado de un ser al que acaba de conocer, aun cuando esto no estaba en sus planes. El arreglo de piano, guitarras y cuerdas establece la atmósfera de esta producción en la que Ricky ha buscado una sonoridad más auténtica y acústica, tanto en materia de instrumentación como en el modo en que su voz fue grabada.

Isla Bella

Difícil que a un puertorriqueño, sobre todo si vive fuera de la Isla, no se le erice la piel y se le humedezcan los ojos cuando escuche este tema. Es una oda a la patria, un canto de nostalgia y una promesa de regresar, así como el compromiso de hacer las cosas bien en honor  y por respeto a la tierra donde se nace. Ricky Martin recurre a un ritmo más internacional, consciente que ya en su discografía ha interpretado bomba y plena. Llama la atención la pausa prolongada del vocalista mientras continúa la orquestación como si diera espacio al oyente de digerir toda la carga emotiva de la letra.

Perdóname

Como establece el título, es una declaración de arrepentimiento ante una traición, de un corazón que ha dejado de amar, arrepentido de no haber podido cumplir sus promesas al ser querido, pero que está claro de que es mejor alejarse que perpetuar una mentira y un engaño. Otro tema con perfil de éxito radial.

Náufrago

“Bombón de azúcar” encontró una secuela más madura. Dos personas jugaron a amarse; lo pasaron muy bien y cuando uno de los dos comenzaba  a enamorarse el otro que parecía ser su  “rescate” se aleja dejando al primero en un naufragio sentimental. Se destaca el arreglo tropical con aires de “lounge”, en el que de nuevo la voz deja espacio a la música.

La mordidita

Este tema es pura picardía. “Si Dios puso la manzana fue para morder” reza una de los versos compuestos por Pedro Capó. Es para bailarse como una fusión de merengue y  quebradita tecno. Cuenta con colaboración vocal de Yotuel, integrante de Orishas.

Cuanto me acuerdo de ti

Las pinceladas de tango regresan a la producción con este tema en el que Ricky comienza con un fraseo urbano para dar paso a una balada rítmica. La temática: un encuentro furtivo que deja huella indeleble.   Apuesta nuevamente a permitir que la instrumentación se luzca con un solo de acordeón.

Mátame otra vez

Durante la sesión en la que Ricky escuchó el disco junto a algunos medios de Puerto Rico, contó que este fue el primer tema del álbum en ser grabado, durante su estadía en Australia. El astro boricua lleva su voz a un registro más demandante en esta balada sumamente sensual con una influencia “soul” que evoca de cierto modo a George Michael. Bajo, guitarra eléctrica y trompeta con sordina se vuelven cómplices de la atmósfera casi erótica.

Nada

Esta canción es tan honesta en su exposición de ese momento en el que una pareja deja de ser uno para volver a ser dos, que podría convertirse en uno de los éxitos más sonados del disco. Al igual que en “Mátame otra vez”, Ricky demuestra que ha alcanzado un nivel de madurez vocal e interpretativa que afianza su sitial en la escena musical pop latina y mundial.

A quien quiera escuchar

El álbum cierra con una mirada esperanzadora hacia el futuro, desde lo vivido. El artista afirma que no mira al mañana con miedo ni duda. De igual modo sugiere una valorización sobre la importancia de amar y ser amado en versos como:  “Si lo sientes díselo a la suerte, si lo encuentras hazlo para siempre”.

En conclusión, este álbum, lleno de baladas poderosas y temas bailables pegajosos y sexys, es la producción más comercial  de Ricky Martin desde  “Vuelve”, la que lo llevó a la consagración mundial, pero esta vez con el valor adicional de la madurez y la experiencia.


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