Este fenómeno es tan grande que contradice la teoría astrofísica y desafía lo que sabemos sobre la evolución de las estrellas.

Un equipo internacional de científicos detectó por primera vez tres agujeros en una misma galaxia, ubicada a 300,000 millones de años luz de la Tierra, según un estudio publicado en la revista Astronomy & Astrophysic.

Ampliamente estudiada por los astrónomos, el sistema galáctico NGC 6240, formado por la fusión de galaxias, muestra el primer caso de tres agujeros negros supermasivos tan cerca uno de los otros, y al mismo tiempo es una evidencia de que tres galaxias están fusionándose al mismo tiempo, informó el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

El IAC indicó en un comunicado que el hecho de que las galaxias se están fusionando explica la rápida evolución galáctica en el Universo y no contradice la edad del mismo.

Se llegó a estas conclusiones luego de un estudio liderado por investigadores alemanes de Göttingen y Potsdam y una propuesta de la investigadora del IAC, Ana Monreal Ibero, entidad que usó una nueva técnica combinando el espectrógrafo de campo integral MUSE con óptica adaptativa en el telescopio VLT de Chile.

Las galaxias contienen entre 100,000 y 300,000 millones de estrellas y albergan en sus centros un agujero negro con una masa desde varios millones hasta 100 millones de masas solares, se explica en el comunicado.

NGC 6240 es una galaxia irregular y relativamente cercana que se ha estudiado prácticamente en todas las longitudes de onda al considerarse un prototipo dentro de su clase (galaxias en interacción).

Dada su morfología, los astrónomos creían que se había formado por la colisión de dos galaxias más pequeñas y que, en consecuencia, albergaba dos agujeros negros supermasivos en su interior.

Esos antepasados galácticos se movían uno hacia el otro a velocidades de varios 100 kilómetros/segundo y aún están en proceso de fusión, añade el IAC.

El sistema de galaxias, situado a una distancia de aproximadamente 300,000 millones de años luz, ha sido estudiado en detalle en todas las longitudes de onda y es considerado como un prototipo de galaxias en interacción.

En este estudio, explica Wolfram Kollatschny, investigador de la Universidad Georg-August de Göttingen, primer autor del artículo, se utilizaron datos espectrales a muy alta resolución espacial y se encontró que no hay dos, sino tres agujeros negros en su interior.

El hallazgo es de gran relevancia en el contexto de la formación y evolución de galaxias, y ahora mismo, señala Peter Weilbacher, investigador del Instituto Leibniz de Astrofísica de Potsdam (AIP), resulta difícil explicar cómo las galaxias más grandes han tenido tiempo de formarse a base de múltiples fusiones de dos galaxias más pequeñas, ya que “no da tiempo para la edad que tiene el Universo”.

Sin embargo, si se supone que hay fusiones de más de dos galaxias, entonces la evolución de galaxias es mucho más rápida, y "este resultado indica que, de hecho, este escenario puede darse en la naturaleza”.

Ana Monreal Ibero, también autora del artículo, dice que el interés de este estudio no es solamente científico sino que también lo es desde el punto de vista técnico pues demuestra claramente el potencial de la acción conjunta de instrumentación basada en espectroscopía de campo integral con elementos de óptica adaptativa.

Comenta que este par de técnicas son precisamente las que están previstas en el diseño de Harmoni, el espectrógrafo de campo integral para el Telescopio Extremadamente Grande (ELT) de Chile en cuyo desarrollo participa el IAC.

Los científicos predicen que la inminente fusión de los agujeros negros supermasivos también genera ondas gravitacionales muy fuertes, y en un futuro probable el detector de ondas gravitacionales LISA podrá medir estas señales y descubrir nuevos sistemas de fusión.


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