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Musk considera que el vuelo de prueba de la competencia demorará más de lo que tienen planeado (AP)

Después del exitoso lanzamiento del Falcon Heavy, el CEO de SpaceX, Elon Musk, comenzó a discutir el funcionamiento de su invento junto con el de su competencia en Twitter. El CEO estaba evidentemente molesto por las comparaciones entre la nave Delta IV Heavy, fabricada por el competidor de SpaceX, la United Launch Alliance.

Doug Ellison, productor de visualización del Laboratorio de Propulsión a Chorro, compartió algunos cálculos en Twitter que demostraron en algunos casos que el Delta IV Heavy podría igualar el rendimiento del Falcon Heavy para ciertas misiones al Sistema Solar.

Musk respondió el tuit indicando que los números de Ellison se basaban en datos defectuosos y que incluso si no lo estaban, el Falcon Heavy costaba mucho menos. Posteriormente Tory Bruno, director ejecutivo de United Launch Alliance, se unió a la discusión.

Continuando con el debate en la red social, se indicó que United Launch Alliance tiene pensado reemplazar sus naves Delta y Atlas con una nueva y potente llamada Vulcan, la cual estaba planeada para salir al espacio en 2019, sin embargo se ha retrasado hasta mediados de 2020.

No obstante, Musk considera que el vuelo de prueba y el proceso de certificación de la Fuerza Aérea demorarán un poco más, y está dispuesto a comerse su sombrero si llega a ocurrir.

"Quizá ese plan funcione, pero prometo comerme mi sombrero con mostaza si esta nave eslanzada antes de 2023”, indicó.


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