Adalberto Navarro, Gyneliz Rosa, Rosana Maymí y Edwin Cuadrado son cuatro de los integrantes del “Team Puerto Rico Excavation Unit”. (semisquare-x3)
Adalberto Navarro, Gyneliz Rosa, Rosana Maymí y Edwin Cuadrado (izq. a derecha) son cuatro de los integrantes del “Team Puerto Rico Excavation Unit”. (José L. Cruz Candelaria)

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Con materiales sencillos, que se pueden comprar en cualquier ferretería, un grupo de estudiantes de la Universidad Politécnica construyó un robot capaz de sobrepasar obstáculos y excavar en una superficie similar a la del planeta Marte, midiéndose ante los mejores 50 equipos de todo Estados Unidos.

La delegación, denominada “Team Puerto Rico Excavation Unit”, fue la única representación boricua en la octava edición de la Competencia de Robótica de Minería, de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, en inglés), que se llevó a cabo del 22 al 26 de mayo en el Centro Espacial Kennedy, en Florida.

Allí, los alumnos Edwin Cuadrado, Rosana Maymí, Adalberto Navarro, Carlos Jiménez, Ángel Torres, Génesis Otero y Héctor Miranda presentaron su robot construido –principalmente– con madera, policloruro de vinilo (PVC, en inglés) y tubos galvanizados, pero equipado con lo último en ingeniería eléctrica, mecánica y en computadoras para que operara sin problemas. Ginelyz Rosa no estudia en la Politécnica, pero integró el grupo y estuvo a cargo de la promoción.

“Nuestro robot fue el único que pudo pasar por encima de los obstáculos de forma rápida y eficiente”, afirmó Navarro, de 20 años y estudiante de ingeniería en computadoras, tras contar que el grupo empezó a trabajar en el diseño del robot en agosto pasado. Para esa misma fecha, lograron inscribirse en la competencia, en la que participaron 50 equipos.

El robot, construido con madera, PVC y tubos galvanizados, está equipado con lo último en ingeniería en computadoras, mecánica y eléctrica para que opere bien. (Suministrada)

Cuadrado, de 24 años y también estudiante de ingeniería en computadoras, explicó que el robot tenía que cumplir con ciertas especificaciones dadas por la NASA, como pesar no más de 165 libras y medir no más de 29 pulgadas de ancho, 29 pulgadas de alto y 59 pulgadas de largo.

Ya en la competencia, el robot debía ser capaz de moverse por un área de 24 pies de largo por 12 pies de ancho, en la que hay cráteres de hasta un pie de profundidad y rocas de hasta seis pulgadas de alto.

“El robot sobrepasó todo eso perfectamente y lo hizo gracias a su sistema de suspensión ‘rocker-bogie’, que no permite que se caiga cuando se levanta de un lado u otro”, señaló Maymí, de 23 años y estudiante de ingeniería ambiental.

Ya en el punto de excavación, el robot tenía que sacar cuanto material pudiera, a la mayor profundidad y el menor tiempo posibles.

“El material a excavar cambia a más profundidad, dándole más puntos al equipo. El material que se excava hay que llevarlo a un colector sobrepasando los obstáculos otra vez. Teníamos 10 minutos para repetir el proceso cuantas veces podíamos”, dijo Cuadrado y resaltó que el equipo manejó el robot remotamente desde una cabina que simulaba un centro de comando en la Tierra.

Rosana Maymí durante la construcción del robot. (Suministrada)

"Comunicación perfecta"   

“El reto mayor era comunicarse con el robot desdela cabina,pero lo logramos. En menos de dos minutos, colocamos el robot (en el área de competencia) y entablamos comunicación. Nuestro robot costó $6,000 y allí había algunos de hasta $60,000, pero aun así logramos comunicación perfecta”, agregó Maymí.

Pese a ser la parte esencial de la competencia, la excavación no es el único criterio para determinar el ganador. El decano de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Geomáticas, Carlos González, detalló que el jurado también toma en cuenta y evalúa el “outreach”, “systems engineering paper”, la presentación y el alcance en redes sociales del proyecto.

“De los 50 robots, solo 20 pudieron hacer el trabajo de comunicarse y excavar, y fuimos uno de ellos. Teníamos un robot sencillo, pero práctico”, resaltó.

El equipo boricua culminó en la posición número 37, informó la NASA.

 González añadió que, para algunos integrantes del grupo, la construcción del robot constituyó el “proyecto de graduación” que cada estudiante de ingeniería de la Politécnica debe desarrollar para obtener el grado. 

Comentó, por último, que este fue el segundo año de participación consecutiva para la Politécnica. Los estudiantes, entretanto, aseguraron que ya se preparan para regresar a la competencia en 2018. En el ínterin, exhortaron a la ciudadanía a seguirlos en Facebook, Twitter, Snapchat y YouTube bajo @puprpxu, en el portal www.puprpxu.com, o escribiéndoles a [email protected]


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