Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Las iguanas o gallinas de palo (Iguana iguana) se han convertido en un avistamiento muy común en Puerto Rico. Estos reptiles llegaron mayormente como mascotas, entraron a un medioambiente boricua muy similar al de sus países de origen en Centroamérica, y se reprodujeron rápidamente hasta regarse por casi todo Puerto Rico.

Con esto la iguana se une a una larga lista de animales que, de un modo u otro, han colonizado, dominado o desestabilizado nuevos hábitats alrededor del mundo.

Lo que todavía los científicos no saben con certeza es si la invasión de iguanas es benigna, maligna, o neutral al medioambiente puertorriqueño.

Evidencia de que aún los científicos no han llegado a un consenso sobre el efecto local de las iguanas es un interesante debate que se está dando en las páginas de la revista científica Biological Invasions.

Contrario al debate político, el debate científico nutre a la ciencia con perspectivas diferentes y abre las puertas a nuevas rutas de investigación y análisis. Ambos bandos están del mismo lado, del lado de descubrir la verdad de un modo sistemático y sustentado con evidencia.

El argumento central de este debate científico es simple: ¿Son las iguanas una amenaza para los animales locales pequeños o, por el contrario, pueden ellas convivir sin afectarlos? Un punto esencial de este debate es saber qué comen las iguanas. Aquí es que la cosa se pone interesante.

Por un lado, algunos científicos en Puerto Rico citan estudios que apuntan a que las iguanas comen solamente plantas, independientemente de la edad de la iguana. La evidencia documentada en varias publicaciones describe cómo se han atrapado iguanas y, tras examinar su contenido estomacal, no se encontró otra cosa más que restos de plantas.

Uno de estos estudios estomacales sí encontró restos de lapas en el estómago, pero los científicos creen que las lapas estaban pegadas a una planta y las iguanas se las comieron sin darse cuenta.

En el bando opuesto están otros científicos locales, los cuales citan publicaciones distintas que indican que casi todas las iguanas comen plantas, pero que se ha visto a las iguanas comer huevos, insectos y animales muertos. Un estudio hasta reportó que se han visto iguanas panameñas desenterrando huevos de cocodrilo y comérselos. ¿Podrían las iguanas de Puerto Rico hacer lo mismo con los huevos de carey o tinglar?

Aunque ambos grupos de científicos están de acuerdo en que este tipo de alimentación no-vegetal en las iguanas no es común, éstos aún no deciden si las iguanas comen animalitos de vez en cuando o rara vez.

Si bien la diferencia entre “a veces” y “raramente” no pareciera importar mucho, sí podría tener un impacto en aquellas especies de aves, reptiles y anfibios que ya están en peligro de extinción por otras razones, disminuyendo aún más su población debido a las iguanas.

Un aspecto interesante en este debate es que, aunque muchos de los estudios que se citan se refieren a iguanas de la especie Iguana iguana, la mayoría son estudios que no se han hecho en Puerto Rico.

Contenido estomacal

Entre las investigaciones que sí se han hecho aquí se destacan una de las que estudió el contenido estomacal de las iguanas y no encontró ningunos restos animales y otra donde se pusieron nidos con huevos de gallina en los mangles del Caño Martín Pena y las iguanas no se los comieron.

El hecho de que los científicos se tomen en serio el debate sobre la verdadera alimentación de las iguanas es importante ya que, dependiendo de cuál es la realidad, esto impactaría directamente si se justifica establecer políticas públicas para limitar la población de iguanas.

Si las iguanas comen pasto y no molestan a los animales, entonces no importa mucho que su población aumente, aunque sean feas y asusten a la gente. Por el contrario, si las iguanas son una amenaza a los coquíes, por dar un ejemplo, entonces sí habría que buscar la manera de que no haya tantas iguanas por ahí.

El pueblo de Puerto Rico podría tener la palabra final para buscarle solución al debate de si las iguanas sólo comen plantas o no.

¿Cómo participar de este proyecto de ciencia comunitaria? Si usted ve a una iguana silvestre comiéndose, por su cuenta y sin ayuda humana, algo que no sea una planta (cualquier cosa, lapas, cucarachas, caculos, lagartijitos, pollitos, carne frita, ratones podridos, pichones, huevos, etc.), tómele una foto en pleno acto y envíela a [email protected], la dirección electrónica de Ciencia Puerto Rico, una organización científica local. ¡Únete para resolver este misterio iguanístico!

(El autor es Catedrático Asociado en Física y Educación Científica en Morehead State University y miembro de Ciencia Puerto Rico: www.cienciapr.org.)


💬Ver 0 comentarios