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El maniquí "Starman" fue sentado al volante del Tesla Roadster. (AP)

Cuando Elon Musk anunció que cambiaría los tradicionales bloques de concreto como carga en el vuelo de prueba del Falcon Heavy por su propio vehículo eléctrico, muy pocas personas repararon en el destino que sufriría el automóvil una vez que dejara atrás la Tierra.

Ahora que la misión fue un éxito, cabe preguntarse cuál será el fin del Tesla Roadster rojo. Lo que podría ser una interminable vida dando vueltas en el espacio no es realmente muy cercano a la realidad.

El plan de SpaceX es demostrar la capacidad de llevar carga hasta largas distancias y el deportivo que lleva a bordo el traje espacial "Starman" llegará a hacer una órbita al Sol, el vehículo no tendrá una vida muy larga; al menos así lo han detallado los expertos.

Si bien máquinas como estas no son afectadas por el vacío de la forma en que un cuerpo humano lo estaría, si hay elementos que podrían significar el fin de su vida.

De acuerdo a lo que explica William Carroll, químico de la Universidad de Indiana, uno de los grandes problemas que podría enfrentar el vehículo son las colisiones contra asteroides o basura espacial en su camino.

Incluso cuando el Tesla logre sortear este tipo de objetos, Carroll cree que es muy poco probable que se escape con éxito de los micro meteoritos que puedan generar daño. Sin embargo, la gran amenaza del vehículo de Elon Musk será la radiación.

Esto porque la firma de automóviles eléctricos los fabrica para que operen en la Tierra, donde existe un gran escudo magnético que impide que la radiación solar ingrese a la superficie del planeta en cantidades realmente nocivas, pero el escenario es completamente distinto una vez que se llega al espacio.

"Todos los compuestos orgánicos serán afectados a una degradación por varias formas de radiación que se encontrará allá arriba", explica Carroll sobre el futuro del auto. Y por elementos orgánicos no sólo habla de materiales como el cuero del tapiz y las telas utilizadas en su fabricación, sino también todo el plástico e incluso los detalles hechos en fibra de carbono.

La radiación presente en el espacio es capaz de romper los enlaces que componen estos materiales, causando con esto que el vehículo se destroce en pequeños pedazos. El experto de la Universidad de Indiana es enfático al detallar que "estos materiales orgánicos, en ese ambiente, no les daría más de un año".

De acuerdo a la proyección de Carroll, el flamante Tesla Roadster rojo quedaría reducido a sólo aquellas partes inorgánicas bien escondidas, el marco de aluminio, algunos metales internos y piezas de vidrio que no sean destrozadas con el impacto de meteoros.


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