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Fotografía cedida por la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera, que muestra el ojo del huracán Michael (EFE).

Los meteorólogos se dieron cuenta de cuan poderoso podía llegar a ser “Michael” cuando lo vieron cambiar la forma de su ojo, como se le llama al centro de la tormenta.

El pasado martes, el ojo de “Michael” era difuso e imperfecto, pero conforme avanzó el día, éste se fue definiendo más y más, hasta convertirse por la noche en un amenazante círculo casi perfecto.

Asimismo, logró aumentar la velocidad de sus vientos en cincuenta millas en menos de 24 horas, llegando a alcanzar una espeluznante velocidad de 155 millas por hora.

“Michael convirtió nuestros peores temores en realidad, de rápida intensificación justo antes de tocar tierra en una parte de la costa que nunca antes había experimentado un huracán categoría cuatro”, reveló a AP el investigador Brian McNoldy de la universidad de Miami.

Así como “Michael” encendió las alarmas en Florida, lo mismo ocurrió con “Harvey” en Houston, o “María” en Puerto Rico, donde la devastación fue mucho peor.

Sin embargo, para científicos climáticos como Kerry A. Emanuel, profesor de ciencias atmosféricas del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y experto global en huracanes, estos fenómenos no son desastres naturales.

En entrevista con CNN, el experto señaló que calificar estos huracanes como desastres naturales “es un intento de echarle la culpa a algo que no la tiene”.

“La mejor información científica que tenemos ahora es que las probabilidades de estos huracanes intensos están aumentando en muchos lugares debido al calentamiento global”, dijo Emanuel.

En ese sentido coincide Ksenia Chmutina, catedrática en la Universidad de Loughborough en Gran Bretaña, quien indicó que “al culpar a la naturaleza de los desastres, estamos diciendo que no hay nada que podamos hacer, que no podemos hacer nada para reducir el riesgo. Algo que no es el caso”.

Según un resumen científico de la NASA, la mayoría de los científicos climáticos concuerdan en que los humanos están provocando el calentamiento global.

“El clima está cambiando, y eso significa que el clima se ve afectado por ello. Hay una huella de los seres humanos en ello”, dijo a CNN Kevin A. Reed, profesor asistente en la Escuela de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad de Stony Brook.

“Entonces, hasta cierto punto, hay una huella humana en eventos meteorológicos individuales", agregó.

De esta manera, según los expertos, a un huracán no se le podría calificar como desastre natural en la actualidad, pues el aumento en su intensidad está relacionado con el cambio climático inducido por el hombre.


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