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Iglesia de San Francisco en Chile (horizontal-x3)
En la época de construcción de la Iglesia de San Francisco no existía la ciencia del cálculo estructural como se concibe hoy. (arqhys.com/articulos/iglesia-san-francisco.html)

La académica de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile, Natalia Jorquera, indaga desde hace tres años las técnicas de construcción de uno de los edificios más antiguos del país, que ha resistido los terremotos desde la época colonial.

El proyecto es apoyado financieramente por el Fondecyt, "ya que la iglesia nunca había sido abordada desde el punto de vista de su constructiva estructural", asegura Jorquera.

Para su trabajo, la profesional realizó una excavación de cuatro metros de largo por un metro de profundidad bajo los muros más antiguos de la iglesia, hacia el interior del convento. Jorquera encontró que las fundaciones no responden a la técnica utilizada en la época, usualmente apoyadas en grandes piedras. "Encontramos que la estructura está apoyada sobre bolones móviles, que a su vez se sostienen por muros laterales de contención. Por eso estas fundaciones son excepcionales y seguramente han influido en el buen desempeño sísmico de la iglesia", planteó la arquitecta.

En la época de construcción de la Iglesia de San Francisco no existía la ciencia del cálculo estructural como se concibe hoy, sino que se recurrió a las técnicas y materiales disponibles en esa época.

"Creo que en la construcción influyó mucho la mano de obra local indígena. Quizás fueron ellos los que en parte guiaron a los que construyeron la iglesia, tomando en cuenta que acá existen fuertes terremotos", precisa Jorquera.

La investigación, que concluirá en octubre, permitiría elaborar una normativa de protección a los edificios coloniales de distintos puntos del país. "No tenemos normativa para los edificios históricos. Si aplicamos la norma antisísmica actual, elaborada en el siglo XX, podemos dañar a esos inmuebles".

Hallazgos

Además, la excavación dio con una serie de elementos con valor arqueológico, ámbito dirigido por Catalina Soto: fragmentos de cerámica mayólica, pequeños trozos de cerámica inca y una punta de flecha. Además, fue encontrado un esqueleto de una mujer de unos 30 años, no indígena, posiblemente mestiza, que es probable que haya sido contemporánea a la fecha de edificación de la iglesia.

Tras el hallazgo, el superior del Convento San Francisco, padre Manuel Alvarado, realizó un responso y los restos continuarán en el mismo lugar.

Si bien la iglesia ha resistido los sismos, no así la torre, ya que la que existe es su cuarta versión y data del siglo XIX.


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