En el evento, al cual asistieron unas 500 personas procedentes de Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, República Dominicana, Cuba, entre otros países, estuvo presente una delegación boricua que suele acudir a estas cenas exclusivas.

La Habana, Cuba - “Le Dîner en Blanc”, el prestigioso evento culinario de origen francés que ha adquirido reputación global, se estrenó en Cuba el sábado en la noche con un escenario de primera, el patio del mítico hotel El Nacional, y la dirección de la chef boricua Cielito Rosado, quien estuvo a cargo de la curación del selecto menú.

En el evento, al cual asistieron unas 500 personas procedentes de Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, República Dominicana, Cuba, entre otros países, estuvo presente una delegación boricua que suele acudir a estas cenas exclusivas.

 “Soy una líder de grupo a cargo de 40 personas y mi rol es dar toda la información logística del evento. He ido a varios Dîner en Blanc, como a 10 o 12 eventos, y mi esposo dice que soy adicta, entonces, por qué no venir al de La Habana”, sostuvo Leyda Pagán, una abogada boricua de 56 años que reparte su vida entre San Juan, Puerto Rico, y Montreal, Canadá.

“Me encanta la organización y el lugar escogido, ha sido espectacular, muy bien organizado, nos encanta. Vine con mi esposo, mi hija y amigos de Montreal y Santo Domingo, entre otros países”, agregó Pagán, quien explicó que para cada cena prepara un vestuario blanco distinto, con sombrero, máscara y otros accesorios incluidos, lo cual le toma alrededor de 60 horas de trabajo.

Los asistentes a la exclusiva velada, la cual se destaca porque todo debe ser de color blanco, incluyendo los zapatos de la vestimenta, disfrutaron de un menú a cuatro tiempos en el cual el sazón cubano fue la estrella, con clásicos como el fufú, las croquetas y fusiones con sabor criollo de ceviche, carne asada o langosta.

A cargo de la curación del menú estuvo la chef boricua Cielito Rosado, quien destacó que trabajó en la elaboración de los alimentos en conjunto con cocineros cubanos de la cadena española de hoteles Iberostar.

“Ha sido una gran experiencia, tanta que tengo que decirle que me voy, pero regreso, porque vamos a repetir este evento de nuevo y hay que empezar a prepararlo. Este es un pueblo muy cariñoso y amistoso”, sostuvo la veterana experta en culinaria.

“Esta es una combinación de buena comida, con vinos, espumosos, vamos a experimentar con música, es toda una experiencia y en este escenario espectacular del hotel Nacional. El menú principal y más vendido fue el cubano, esa fue la cocina que se destacó, con un toque internacional, pero voy a ver cómo hago para en la próxima añadir algo del sabor de Puerto Rico”, añadió Rosado, quien destacó que el próximo evento en la región será en mayo en Puerto Rico.

Le Dîner en Blanc (La Cena de Blanco) surgió en 1988 ideada por François Pasquier, quien invitó a cenar a sus mejores amigos a un picnic en un parque parisino tras haber regresado de un viaje.

La idea ha volado tanto desde entonces que el evento se hareplicado en 80 ciudades, como París, Ámsterdam, Buenos Aires, Milán, Chicago, Nueva York y Sídney. La primera ciudad latinoamericana en acoger la cena fue México D.F.

El formato del llamado “picnic más grande y exclusivo del mundo” requiere de un espacio público y abierto amplio, el cual no es revelado a los asistentes hasta que llegan a un punto de encuentro y desde allí son llevados al lugar, normalmente utilizando el transporte público.

En Cuba se hizo otra variación y se usaron buses de turismo para transportar a los interesados desde diversos hoteles en la capital hasta El Nacional, la más emblemático de las instalaciones turísticas de La Habana.

La edición cubana fue organizada por la franquicia Le Dîner en Blanc, el Ministerio de Turismo y la agencia local Paradiso, como parte de los agasajos por los 500 años de la fundación de La Habana.

Los asistentes pagaron $70.00 por persona para la cena, una cifra alta de acuerdo a los estándares cubanos.


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