Según reportes periodísticos desde la ONU, los diplomáticos cubanos golpearon mesas e hicieron ruido constante para impedir que se escucharan los ponentes. (AP / Mary Altaffer) (horizontal-x3)
Según reportes periodísticos desde la ONU, los diplomáticos cubanos golpearon mesas e hicieron ruido constante para impedir que se escucharan los ponentes. (AP / Mary Altaffer)

La Habana, Cuba - Un grupo de diplomáticos cubanos realizó hoy una inusual protesta en una reunión convocada por Estados Unidos en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un hecho que pone al descubierto la tensión que existe en las relaciones diplomáticas bilaterales.

Al grito de ¡Cuba sí, bloqueo no!, los diplomáticos cubanos acreditados en la ONU irrumpieron en la sala del Consejo Económico y Social (Ecosoc) del organismo, durante el lanzamiento de una campaña promovida por Estados Unidos a favor de los derechos humanos en Cuba.

El grupo estuvo compuesto, entre otras personas, por Anayansi Rodríguez, embajadora cubana ante la ONU, quien exigió el levantamiento del bloqueo o embargo económico y señaló que “con esta acción se intenta empañar el nombre de la ONU en un acto contra un Estado miembro, en contravención de los propósitos y principios de la Carta de la ONU”.

Ana Silvia Rodríguez, representante permanente alterna de Cuba ante la ONU, dijo que el bloqueo impuesto hace más hace más de 55 años “es la violación de los derechos humanos de todo un pueblo” y calificó de hipócrita a Estados Unidos, una nación donde, afirmó, ocurren violaciones flagrantes y masivas de los derechos humanos.

Según reportes periodísticos desde la ONU, los diplomáticos cubanos golpearon mesas e hicieron ruido constante para impedir que se escucharan los ponentes, entre ellos conocidos disidentes de la isla y Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex) emitió una declaración en la cual calificó de “fracaso” y de “show anticubano”, la iniciativa de Estados Unidos.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba rechaza de la manera más enérgica la campaña difamatoria contra Cuba en materia de derechos humanos, lanzada  el 16 de octubre, por el Gobierno de los Estados Unidos en la sede de las Naciones Unidas. Como ya se ha alertado, esta acción se inscribe en la secuencia de declaraciones contra nuestro país realizadas durante las últimas semanas por funcionarios de alto nivel del gobierno de los Estados Unidos, que muestran una hostilidad creciente hacia Cuba y la Revolución Cubana”, expone el texto.

“Llama la atención que tenga lugar sólo dos semanas antes de la votación por parte de la Asamblea General de la ONU del proyecto de resolución titulado ‘Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba’. Este tipo de acciones persigue como objetivo la fabricación de pretextos para mantener e intensificar el bloqueo, que constituye una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de las cubanas y cubanos. El gobierno de los Estados Unidos no tiene autoridad moral alguna para criticar a Cuba”, agrega.

“En lugar de preocuparse por los supuestos ‘presos políticos’ que, según aducen, existirían en Cuba, deberían hacerlo por las violaciones de los derechos humanos que se producen en su propio territorio. En nuestro país no existen prisioneros políticos desde el propio triunfo de la Revolución en 1959.  No puede hablar de derechos humanos y democracia un país cuyo sistema electoral es corrupto por naturaleza y tiene un gobierno de millonarios, destinado a aplicar medidas salvajes contra las familias de menos ingresos, los pobres, las minorías y los inmigrantes. Un país en el que, en las campañas electorales y los procesos políticos, no hay límites éticos, se promueve el odio, la división, el egoísmo, la calumnia, el racismo, la xenofobia y la mentira. En el que el dinero y los intereses corporativos son los que definen quién será electo”, agrega.

El incidente se suma a la tensión existente entre Cuba y Estados Unidos desde que Donald Trump llegó a la presidencia, un ambiente que sustituyó la bonanza que vivió la relación entre ambos vecinos bajo la tutela de Barack Obama y Raúl Castro Ruz.

Cuba no quiere que la escaramuza se quede en la protesta y solicitó que se haga una investigación a fondo en el seno de la ONU.

“El Departamento de Estado de los Estados Unidos pretende otra vez utilizar las instalaciones de las Naciones Unidas como su coto privado. El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia que una acción de esta naturaleza no puede ser considerada en consonancia con los propósitos y principios de la Organización, ni pertinente para su labor, cuando está dirigida específicamente contra la independencia y libre determinación de un Estado miembro, y en el marco de una campaña de hostilidad y amenazas contra Cuba, repudiada por la comunidad internacional”, afirma la declaración oficial.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores solicita respetuosamente a la Secretaría General de las Naciones Unidas una investigación rigurosa y urgente de lo ocurrido, de cuyo resultado informe oportuna y apropiadamente a la Asamblea General para que se adopten las medidas pertinentes para prevenir estos actos agresivos contra Estados soberanos”, concluye.


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