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Los accidentes con autobuses son comunes en Cuba, en parte por las malas condiciones de las carreteras. (Suministrada/Cubadebate)

Guantánamo, Cuba - La pérdida del control del vehículo por el conductor fue la causa preliminar del accidente de tránsito ocurrido este jueves en la provincia cubana de Guantánamo, en el cual siete personas, entre ellos cuatro turistas, perdieron la vida, confirmaron hoy en conferencia de prensa autoridades del Ministerio del Transporte de Cuba (MITRANS).

Luis Ladrón de Guevara, director de Transportación de Pasajeros del Mitrans, señaló que a  las 4:10 p.m. de ayer (hora local) en el sitio conocido como Loma de Herradura, el conductor de un ómnibus chino Yutong, de la Empresa Víazul, perdió la dirección del vehículo, al transitar por un pavimento curvo y mojado.

Explicó que el conductor del ómnibus accidentado, de 55 años de edad, nunca ha sido sancionado por los tribunales y tiene 25 años de experiencia en el puesto.

Entretanto, la delegación del Ministerio del Interior (Minint) en ese territorio especificó que el siniestro tuvo lugar debido a la violación del artículo 128, inciso 5, de la ley 109 del Código de Vialidad y Tránsito, el cual señala que "quien guíe un vehículo o animal por la vía debe tener pleno dominio de sus movimientos y está obligado a moderar la marcha y si es preciso detenerla, siempre que la circulación, estado de la vía o la visibilidad lo imponga”.

Según el informe, “el propio inciso 5 establece las circunstancias en que es necesario conducir con extrema precaución en la vía: cuando las superficies son resbaladizas por agua, grasa, arena, lodo u otra sustancias que puedan provocar maniobras involuntarias, de manera que en correspondencia con estos elementos, se determina la responsabilidad directa del conductor en este lamentable suceso”.

También informó el Minint que “la vía donde ocurrió el siniestro cuenta con todas las señalizaciones y condiciones requeridas, alerta de su peligrosidad y de la necesidad de extremar las medidas de precaución, de manera que estos elementos no se tuvieron en cuenta a la hora de conducir”.

En el ómnibus, que cubría la ruta entre las provincias de Guantánamo y Santiago de Cuba, viajaban un estadounidense, dos holandeses, dos canadienses, dos mexicanos, dos británicos, tres españoles, cuatro franceses, cuatro alemanes y cinco argentinos; el resto de los pasajeros eran de origen cubano.

Hasta el momento se reportan 33 lesionados, de los cuales 21 son turistas internacionales, y siete fallecidos, entre ellos tres de origen nacional y cuatro extranjeros (un alemán, un francés y dos argentinos).

Alberto Ramos Miranda, director general de la Empresa de Ómnibus Nacionales, señaló que tanto el chofer como el conductor del medio de transporte siniestrado tenían más de 10 años de experiencia en su haber, y que desde 2006 no ocurría en Cuba un accidente de autobús en el que perdiera la vida un turista.

Un comisión multisectorial fue nombrada para conocer a fondo las causas del accidente y tomar medidas de precaución futuras, así como tomar las medidas disciplinarias que estipulan las leyes y reglamentaciones cubanas de probarse alguna negligencia.

Ladrón de Guevera expresó que en caso de algún reclamo legal por parte de los familiares de los fallecidos o de los turistas lesionados, el organismo está listo y tiene la experiencia para manejar demandas a través de empresas aseguradoras.

La lista de fallecidos en el accidente incluye a los cubanos Alexander Castillo Pérez (32 años), Antonio Joler Pérez (47 años) y la doctora Yanet de los Ángeles Santana Orduñez (34 años), así como las argentinas Roxana Lauseda Gómez (35 años) y Nadis Carolina Flores (35 años), la alemanda Annegret Frieda Gohike (59 años) y el francés Patrick Demer Tesseran (67 años).

De acuerdo con declaraciones de testigos del suceso a la Agencia Cubana de Noticias (ACN), el accidente ocurrió cuando el chofer de un ómnibus de la empresa estatal de autobuses Víazul, con alrededor de 40 personas a bordo (incluidos los conductores), que cubría la ruta entre Baracoa y La Habana, perdió el control del vehículo al tratar de adelantar a otro carro y se volcó en la carretera.

Los 33 lesionados fueron trasladados al Hospital General Docente Doctor Agosthino Neto, de la ciudad de Guantánamo, y dos menores remitidos al Pediátrico Pedro Agustín Pérez, donde luego de ser evaluados fue dada de alta una niña de 12 años natural de Baracoa, y se mantiene ingresado en la sala de cuidados intermedios con múltiples traumas un pequeño de tres años de nacionalidad española, reportado de cuidado, pero estable.

El doctor Yondris Reyes Domínguez, subdirector clínico quirúrgico y director en funciones del “Agosthino Neto”, puntualizó a la ACN que una vez valorados los accidentados por un equipo de especialistas de trauma, ortopedia y cirugía, preliminarmente cinco de ellos se encontraban en estado crítico, tres con peligro intermedio para la vida y 25 estables. No obstante, enfatizó, con el transcurso de las horas y según la experiencia en estos casos, puede haber cambios de leves a graves o viceversa, por eso se reevalúan constantemente los pacientes.

Reyes Domínguez precisó que las lesiones en su mayoría corresponden a traumas de partes óseas, de las extremidades y de la cabeza. Subrayó que se cuenta con todos los aseguramientos logísticos para enfrentar esta situación.

Con visibles señales de lesiones en su cuerpo, aún mareada mientras esperaba en una camilla para recibir el servicio de radiografía, Ana Delia Pérez, de Santiago de Cuba, precisó a la ACN que la carretera estaba muy mojada cuando ocurrió el accidente.

Fabricio Godoy, joven argentino de 24 años, narró que estaba medio dormido y se despertó confundido por los gritos de los demás pasajeros, vio que el ómnibus perdió el control, estaba muy resbaladizo el vial y se volcó hacia el lado izquierdo, y en ese momento “voló” la gente, pero él salió solo, caminando, con un golpe, pero casi ileso.

El también estudiante de Medicina que viajaba solo por toda Cuba, sostuvo que “la atención recibida ha sido perfecta,  el personal es muy atento, ha estado muy pendientes de mí, preocupados por mi estado”.

Los accidentes con autobuses son terriblemente comunes en Cuba.

Las víctimas de mayor incidencia en los accidentes de tránsito son las personas de la tercera edad, y los niños y jóvenes menores de 30 años, se informó en diciembre pasado en un análisis sobre el tema en la Comisión de Defensa Nacional y Orden Interior de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Reinaldo Becerra Acosta, secretario de la Comisión Nacional de Seguridad Vial, expuso en su intervención ante el parlamento cubano que al cierre de octubre se registró un promedio diario de 27 accidentes y dos víctimas fatales, “una cifra preocupante pese a la disminución de varios indicadores de accidentalidad”.

Las principales causas de accidentes de tránsito, según estadísticas parlamentarias, son la falta de atención a la conducción del vehículo, no respetar el derecho de vía, el exceso de velocidad y los desperfectos técnicos. A ellos se suman la conducción bajo los efectos del alcohol (el 30 por ciento de los conductores sometidos a control de tránsito), los atropellos de peatones (el 30 por ciento de las víctimas fatales) y los animales sueltos en la carretera.

Becerra Acosta señaló a los accidentes de motoras como de los de mayor índice de víctimas fatales, esto debido en gran medida a que los cascos usados no son los ideales, y declaró que en un futuro próximo se pondrán a la venta un mayor número de estos implementos más seguros y efectivos.

Becerra Acosta llamó la atención sobre el impacto de los accidentes de tránsito en la economía, pues es un rublo que provoca temor entre los turistas, quienes viajan esencialmente por autobuses ante la falta de otros medios de transporte fiables en la isla.

El accidente con turistas, de paso, llega en un momento en que Cuba intenta retomar su paso en el crecimiento del turismo y quebrar la cifra de los cinco millones de viajeros.

En diciembre se reportaron tres accidentes fatales con autobuses de pasajeros, ninguna de las muertes fueron extranjeros. El volumen de turistas en el accidente de anoche responde a que la empresa Viazul cobra en moneda extranjera, por lo que es usada de manera mayoritaria por los viajeros para moverse por toda la isla cuando no quieren utilizar los recursos de touroperadores estatales.

Baracoa, poblado histórico que fue el primer asentamiento español en la isla, es visitado por turistas amantes de la historia, la naturaleza y la arquitectura colonial.

“En Cuba hacemos sobre 400,000 viajes al año con Víazul... Aquí trabajamos para transportar a nuestros visitantes de manera segura”, indicó Ladrón de Guevara.


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