La nueva ley crea dos áreas de operaciones, una dedicada exclusivamente al transporte de pasajeros y otra al movimiento de carga u otros rublos críticos para la industria y la economía. (semisquare-x3)
La nueva ley crea dos áreas de operaciones, una dedicada exclusivamente al transporte de pasajeros y otra al movimiento de carga u otros rublos críticos para la industria y la economía. (EFE)

La Habana, Cuba - El Consejo de Estado de Cuba emitió hoy un decreto en el cual renueva la ley de ferrocarriles del país, para autorizar, entre otras medidas, la entrada de capital extranjero y poder renovar el deteriorado sistema ferroviario nacional, una medida inédita desde que la Revolución llegó al poder en 1959.

El decreto fue creado y firmado el 5 de septiembre de 2017 durante la presidencia de RaúlCastro Ruz, pero fue dado a conocer hoy tras ser publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria No. 42.

Expertos del Ministerio de Transporte (Mitrans) explicaron a la prensa nacional cubana en una sesión a la cual la prensa internacional no tuvo acceso, que las exigencias económicas y de transportación en el país requerían de un nuevo marco legal para modernizar las operaciones.

La nueva ley crea dos áreas de operaciones, una dedicada exclusivamente al transporte de pasajeros y otra al movimiento de carga u otros rublos críticos para la industria y la economía.

“Como aspecto novedoso, este reordenamiento legislativo propone que el ferrocarril puede ser explotado en todo o en parte, por uno o varios operadores ferroviarios, a quienes se les pueden asignar, conforme al modelo de gestión económica, las vías férreas, instalaciones y material rodante; y que puede tratarse de una persona natural o jurídica, nacional o extranjera”, explicó Edmundo Ronquillo Rivero, asesor jurídico del Mitrans.

Para la movida, que entrará en vigor en 30 días, fueron consultadas normativas de Europa y América Latina, y se enumeran especificaciones técnicas acorde con las prácticas internacionales.

Se establecen tres modalidades de gestión para “la explotación u operación de un ferrocarril o parte de este: por encargo estatal, concesión administrativa y aprobación de una licencia, ya sea por personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeros”, según Ronald Boffil Peña, director de la Administración de Transporte Ferroviario.

El Artículo 9 del Decreto autoriza la “Explotacio´n del ferrocarril. En intere´s de su mejor y ma´s racional explotacio´n, un ferrocarril puede ser explotado u operado por uno o varios operadores ferroviarios”.

Mientras, el Artículo 10.1, da vía libre a la “Tercerizacio´n en la explotacio´n ferroviaria. Determinadas vi´as fe´rreas, accesos ferroviarios, material rodante e instalaciones, previa autorización del Ministerio del Transporte o del órgano competente, según corresponda, pueden ser administradas, gestionadas o concesionadas por otras personas jurídicas o naturales no pertenecientes al Sistema Ferroviario Nacional”.

Estas disposiciones permitirán el acceso de capital de empresas privadas extranjeras a los proyectos de transporte ferroviario en Cuba, todo un hito en el país, que mantiene un férreo control en temas de transporte masivo a todos los niveles.

Hasta ahora sólo se permitía el transporte privado mediante servicios de taxi o al estilo de los carros públicos en Puerto Rico, tampoco de autorizaba la inversión extranjera, pero los cambios aprobados son cónsonos con la nueva constitución que se espera comience a regir el año próximo y que autoriza este tipo de escenarios.

El nuevo escenario permitiría que, por ejemplo, mediante la adquisición de una licencia de trabajo por cuenta propia, ciudadanos cubanos puedan brindar servicios de transporte ferroviario o vincularse al Estado para apoyar en los sectores vinculados a esa operación, o que empresas extranjeras administren todo y pedazos del sistema de trenes nacional.

El sistema de trenes cubano está en un estado casi de emergencia, con máquinas que datan de la era soviética y un sistema de vías en deterioro constante, a pesar de que Cuba fue uno de los países pioneros en el hemisferio en contar con una línea de ferrocarril, lo cual data desde 1837.

Según datos recopilado por la agencia alemana de noticias DPA, la Unión de Ferrocarriles de Cuba (UFC) gestiona unos 4,500 kilómetros de línea férrea y emplea a más de 21,000 trabajadores. Otras empresas estatales, la mayoría vinculadas al sector azucarero o agrícola, mantienen unos 7,000 kilómetros de ferrocarril.

Este paso manda una señal importante de hacia dónde se mueve el gobierno cubano, que cada vez más apuesta a la apertura económica y al capital extranjero como sus socios para adelantar su agenda de desarrollo.


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