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Esta foto de archivo del 14 de agosto de 2015 muestra la embajada de Estados Unidos en La Habana (horizontal-x3)
Esta foto de archivo del 14 de agosto de 2015 muestra la embajada de Estados Unidos en La Habana. (AP)

La Habana, Cuba - El gobierno cubano confirmó hoy que Estados Unidos le notificó de un nuevo caso de retiro de un diplomático de La Habana porque padece de una “misteriosa enfermedad” y aseguró que el incidentefue investigado con máxima prioridad sin que se llegaran a determinar las causas del malestar físico, cónsono con los llamados “ataques sónicos” que las autoridades estadounidenses han reportado entre su personal en Cuba y China.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex) emitió una declaración oficial hoy en la cual sostiene que Estados Unidos le informó el pasado 29 de mayo que dos días antes una funcionaria de la Embajada estadounidense en La Habana había reportado síntomas de salud como resultado de “sonidos indefinidos” en su residencia.

De forma inmediata, el Gobierno cubano le concedió la máxima prioridad al asunto y solicitó oficialmente a la Misión Diplomática de los Estados Unidos que médicos e investigadores especializados, respectivamente pudieran entrevistar a dicha funcionaria. La exhaustiva y urgente investigación llevada a cabo en las inmediaciones de la residencia no encontró indicios de sonido alguno que pudiera provocar daños a la salud”, sostiene la declaración del Minrex.

“Al igual que en los casos reportados anteriormente, las autoridades y especialistas cubanos no han tenido acceso alguno a la funcionaria. Cuba ha reiterado pública y oficialmente su disposición a cooperar con seriedad en la búsqueda conjunta de respuestas, el esclarecimiento y la solución de los alegados hechos”, sostiene el escrito.

“Tras más de un año de investigaciones por parte de las agencias especializadas y expertos de Cuba y los Estados Unidos, se confirma que no hay hipótesis creíble ni conclusiones apegadas a la ciencia que justifiquen las acciones tomadas por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba en detrimento de las relaciones bilaterales y con obvias motivaciones políticas”, agrega.

El Minrex informó que “tomó nota” del grupo de trabajo que el secretario de Estado, Mike Pompeo, formó para investigar y delinear una estrategia sobre los “inexplicados incidentes de salud a personal estacionado en el exterior”, específicamente en Cuba y China. 

“Garantizar la salud y la seguridad de los cubanos y de los ciudadanos extranjeros, ha sido, es y será una prioridad que distingue a la nación cubana. Es ampliamente conocido que el Gobierno cumple con rigor sus responsabilidades en la atención y la protección al Cuerpo Diplomático. El Ministerio de Relaciones Exteriores reitera que no se ha presentado evidencia alguna de los alegados incidentes y mantiene su invariable compromiso de cooperar con las autoridades de los Estados Unidos para lograr el esclarecimiento de esta situación y la mejor atención médica a las personas concernidas.  Cuba es y seguirá siendo un país seguro, estable y atractivo”, afirma el comunicado oficial.

El llamado escándalo de los ataques sónicos, que estalló en Cuba cuando dos docenas de trabajadores estadounidenses en la isla reportaron serios daños neurológicos tras escuchar un ruido ensordecedor, ahora incluye a China, donde funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en ese país fueron enviados de vuelta a casa para ser tratados tras escuchar sonidos extraños.

Es la primera vez que se reportan casos similares fuera de Cuba y desde los casos en China no se habían registrado nuevos incidentes, incluso en tierras cubanas, desde los primeros en el último semestre del 2016, cuando Barack Obama aún era presidente.

Pero la semana pasada, reportes de prensa en Estados Unidos aseguraban que dos nuevos casos habían sido reportados en La Habana, sin embargo, solamente uno fue confirmado por el gobierno cubano.

Los llamados “ataques sónicos” fueron la excusa principal usada por el gobierno de Donald Trump para enfriar severamente las relaciones con Cuba, a pesar de que personal de la Embajada canadiense en La Habana reportó situaciones similares con su personal y dejó intactas sus relaciones con los cubanos, aunque designó su sede diplomática de manera preventiva como una no apta para acompañantes de sus funcionarios.

Los casos en China han despistado al gobierno estadounidense, que ahora se ve en la disyuntiva de considerar que Cuba no es responsable, como lo han asegurado las autoridades cubanas, de los supuestos ataques, una situación un tanto incómoda para el gobierno de Trump.


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