Karen Rossi durante la grabación del filme. (Suministrada) (horizontal-x3)
Karen Rossi, al centro, durante la grabación del filme. (Suministrada)

La Habana, Cuba - Aunque el documental puertorriqueño “Ser grande” ha sido proyectado en HBO Latino (Nueva York), en otras ciudades norteamericanas tales Filadelfia, Chicago y Boston, y en países tan distantes como Sudáfrica y Estonia, no es hasta su llegada al Festival de Cine de La Habana que la directora Karen Rossi dio por terminado el principal recorrido de su obra por eventos cinematográficos.  

Poco antes de estrenar su largometraje, la realizadora dijo a El Nuevo Día que “este es un evento muy importante para el cine latinoamericano y desde que era joven soñaba con llegar aquí con un trabajo mío”.

Puerto Rico se ha hecho ver en el multicine Infanta de la capital cubana con los largometrajes “[email protected]: el documental” (J. Miguel Villafañe, 2018), sobre el proceso creativo de la exitosa obra teatral [email protected] de la Bernarda; “Filiberto” (Fredie L. Marrero, 2017), referido a la vida del independentista  Filiberto Ojeda; y “Nuyorican básquet” (Ricardo Olivero y Julio C. Torres), sobre la selección de baloncesto boricua de 1979.

El único en competencia por los premios Coral es la película de Karen Rossi, que inició su camino en el festival de la “Mayor de las Antillas” despertando mucho interés entre el público que asistió a la presentación, entre quienes se encontraban estudiantes y profesores de cine interesados en conocer más sobre la escena puertorriqueña.  

“Ser grande” es su primer trabajo para cine, antes sólo había hecho documentales en la televisión, entre ellos “Isla chatarra” (2007), producido gracias a que ganó el exigente programa DOCTV Latinoamérica. Precisamente, aquella experiencia fue su encuentro inicial con Cuba, adonde viajó para recibir talleres patrocinados por DOCTV en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños. 

Rossi ve a “Ser grande”, de 1:28 minutos, como un salto en su carrera, “la primera pieza de cine independiente que me sufrí de cero a cien, desde la idea hasta lograrlo, y ahora es como terminar el año en el mejor lugar”.

Estructuró la obra como retrato coral para narrar las experiencias de Juan Miranda Pietri, Ivianyd del Valle y Rushian Feliciano en un taller de la entidad Jóvenes de Puerto Rico en Riesgo, y además se enfoca en lo que ocurre en sus vidas. Los tres adolescentes boricuas del Residencial Luis Llorens comparten sus conflictos de identidad sexual, estudiantiles o la incertidumbre al afrontar nuevos entornos laborales.  

El audiovisual es el centro de una campaña de comunicación destinada a facilitar el contacto de los jóvenes con mentores adultos y organizaciones que ofrecen apoyo a los adolescentes en procesos como la transición de la escuela superior a la universidad, o acceder a un primer trabajo. 

La idea es fomentar herramientas en los adolescentes para que logren su máximo potencial y promover también que los adultos queramos ser parte de un ecosistema de apoyo para las nuevas generaciones”, dijo.

Ella está fascinada con la posibilidad de vivir con el público cubano “una experiencia muy interactiva”. Luego de la proyección del filme, muchos espectadores permanecieron en la sala dialogando con la directora puertorriqueña sobre su obra.

Para Senobio Faget, prestigioso documentalista cubano, es una película que “se agradece, y da muchas esperanzas”, y elogió la fotografía del camarógrafo Kique Cubero y a Karen Rossi por lograr la intimidad necesaria para reflejar a los personajes. 

Sobre el proceso de rodar el documental, Rossi explicó a El Nuevo Día que fue posible gracias “al amor que le puso el equipo”, porque en un primer momento no contaron con presupuesto para producirlo.

Para todo cineasta independiente siempre el tema de tener una visión y lograr los recursos necesarios para realizarla es cuesta arriba, conseguir apoyo económico para una película que tiene un fin social y educativo, pues lamentablemente está muy difícil”, añadió.

Habla con cautela la realización de sus próximos proyectos, entre ellos un largo dedicado a la banda de reggae Cultura Profética, porque no ve muy halagüeño el panorama en Puerto Rico para los cineastas.  

La directora charlando con un actor y un camarógrafo durante la filmación de la obra. (Suministrada)
La directora charlando con un actor y un camarógrafo durante la filmación de la obra. (Suministrada)

“En Puerto Rico ahora mismo hay realizadores cuyos trabajos están siendo reconocidos internacionalmente y sin embargo es cuando a nivel nacional menos apoyo tenemos. Es irónico que por fin hay muchos cineastas ya maduros y queremos seguir creciendo en esta carrera, pero cada vez es más difícil lograrlo porque no vivimos en un país que invierta en la cultura nacional”.

“Ser grande” se mantendrá exhibiéndose en escuelas y comunidades de Puerto Rico. Su directora decidió moverlo por salas comerciales porque le interesa propiciar un cine-foro donde los espectadores puedan discutir y aportar sus experiencias personales.

Me siento bien orgullosa de esta pieza, es un proyecto de amor”, concluyó Karen Rossi.


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